Por Leonor Ortíz Monasterio
Ilustración: Víctor Solís
Los tomadores de decisiones, los políticos, adoptan medidas anticorrupción para mandar señales de honestidad e integridad, asumiendo que podrán controlar la aplicación de éstas. La necesidad de trabajar en la reputación sólo existe cuando hay competencia política y la corrupción se vuelve un tema en la agenda nacional. Además, la incertidumbre política permite creer que la aplicación de las políticas no será consistente, ya que no se sabe quién estará en el poder ni cómo estas políticas puedan afectar. Así, políticas que pueden ser vistas como poco costosas y sin un futuro toman fuerza y se instauran como soluciones de largo plazo.