Por Silvia Elena Meza
Ilustración: Fabricio Vanden Broeck
De acuerdo con las recientes publicaciones sobre desigualdad y movilidad social México no se mueve. No se mueve ni lo suficiente para sacar a más de cincuenta millones de personas de su situación de pobreza ni lo necesario para transitar el país hacia un crecimiento sostenible e igualitario. La baja tasa de movilidad social ascendente en México y la profunda desigualdad que caracteriza a la sociedad mexicana, encuentran sus raíces en factores sociales e institucionales que inhiben el acceso equitativo a oportunidades, el ejercicio efectivo de los derechos sociales y una vida libre de limitaciones por condición de vulnerabilidad, particularmente para las mujeres indígenas, que habitan la zona sur del país.