Por: Marco Antonio Fernández • Laura Noemí Herrera
Ilustración: Víctor Solís, cortesía de Nexos
La paciencia, la perseverancia y la curiosidad intelectual pueden ser algunas de las habilidades socioemocionales con mayor afectación a causa del distanciamiento social y, para los sectores menos favorecidos de la sociedad, la cancelación de clases presenciales puede afectar la percepción de los beneficios de la educación y minar su autoestima, con lo que el sistema educativo mexicano será aún menos inclusivo. A esta problemática hay que sumar un retraso de 15 años en la inclusión de mujeres en el mercado laboral (la tasa de ocupación de mujeres se redujo a 40.7 por ciento, una cifra que se tenía hace 15 años), pues como han ilustrado recientemente los datos del Inegi, son ellas el principal apoyo de sus hijos al momento de continuar las clases de preescolar (84.4 por ciento), primaria (77 por ciento) y secundaria (60.2 por ciento). Por ende, durante este año y meses de pandemia, se registra un incremento de cuatro horas en promedio al tiempo que ya dedicaban al cuidado de los menores. Asimismo, recientemente la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana reportó que las denuncias de violencia familiar aumentaron 19.2 por ciento en el primer cuatrimestre del año.