En los últimos años, Morena defendió la figura de los “coordinadores de la Defensa de la Transformación” como una estructura partidista y no electoral; la autoridad terminó validando ese argumento. El resultado es que aquel que aparecía como coordinador terminaba, meses después, convertido en candidato.
Hoy el PAN decidió copiar y perfeccionar el modelo.
Fue Genoveva Huerta (PAN) y Agustín Guerrero (Morena) quienes en un Ejercicio de Debate en mi espacio radiofónico, pusieron el tema sobre la mesa.
El albiazul le cambió el nombre y le puso “coordinadores en defensa de la Patria, la Familia y la Libertad”, pero la formula es la misma, con un registro de aspirantes, filtros internos, encuestas y una exposición pública privilegiada para quienes, llegado el momento, serán los precandidatos y después los candidatos.
Si algo queda claro es que Morena no solo ganó elecciones, sino que también terminó imponiendo el método.
La oposición pasó años denunciando que el oficialismo se adelantaba a los tiempos electorales. Hoy descubrió que, mientras la ley lo permita, es más rentable copiar la estrategia que seguir criticándola.
Y hay una explicación jurídica que ambos partidos conocen perfectamente.
La reforma electoral de 2014 dejó un enorme espacio gris. Los actos anticipados de campaña solo pueden sancionarse una vez iniciado formalmente el proceso electoral. Todo lo que ocurra antes vive en una especie de limbo legal donde prácticamente todo está permitido como las bardas, espectaculares, giras, conciertos, reuniones masivas y posicionamiento de imagen.
Es el recoveco legal del que todos hablan… y del que todos se aprovechan.
Morena lo explotó durante años y ahora el PAN hace exactamente lo mismo, sin pena, sin complejos e incluso lo reconoce públicamente.
En 2024, el PAN apostó por esperar los tiempos legales mientras sus adversarios ya ocupaban el espacio público. El resultado fue que cuando arrancó oficialmente la campaña, buena parte de los electores ya conocía a los competidores de Morena.
La lección quedó aprendida y ahora todos juegan el mismo juego.
El partido que durante años acusó al oficialismo de hacer campañas anticipadas terminó copiando el modelo casi al pie de la letra. Y Morena tampoco puede escandalizarse, pues después de todo, fue quien perfeccionó la fórmula.