En julio del próximo año, cuando conozcamos los resultados de la elección presidencial, será inevitable recordar que todo comenzó en Puebla.
Y es que nuestra entidad pasó de ser un territorio poco considerado para hacer política, a ser el epicentro de las decisiones de Morena, que pretende retener la presidencia de la República.
En una misma semana, los tres principales aspirantes por la candidatura, pisaron suelo poblano: Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard y Adán Augusto López.
Su visita a Puebla representó la última vez que ostentarán sus cargos fuera de la capital del país, como jefa de gobierno de la CDMX, secretario de Relaciones Exteriores y secretario de Gobernación, respectivamente.
La próxima vez que visiten territorio poblano lo harán entre el 19 de junio y el 27 de agosto, pero ya no necesitarán inventar conferencias, encuentros, eventos diplomáticos, firmas de convenios con gobiernos o cualquier otro pretexto. Lo podrán hacer abiertamente “para informar sobre los logros de la Cuarta Transformación y promover la democracia”, como lo dice uno de los acuerdos firmados.
Puebla será una entidad determinante para mover la balanza a favor de uno y otro aspirante.
Una vez que Marcelo Ebrard renuncie este lunes; Adán Augusto el jueves y Claudia Sheinbaum antes del viernes, podrán placearse y definitivamente los encuentros que mantuvieron en Puebla marcarán la posición en la parrilla de salida.
Al listado de 'corcholatas' hay que sumar al líder del Senado, Ricardo Monreal; al senador chiapaneco, Manuel Velazco, como cuota del PVEM; y al diputado Gerardo Fernández Noroña como propuesta del PT.
En Puebla, Claudia Sheinbaum mantiene cercanía con el secretario de gobernación, Julio Huerta; Adán Augusto López con el diputado Nacho Mier; Marcelo Ebrard con el diputado Juan Carlos Natale; Ricardo Monreal con el senador Alejandro Armenta; y únicamente Velazco Coello y Fernández Noroña no tienen estructura en la entidad.
Sin embargo, el tablero en el ajedrez político poblano se irá moviendo poco a poco, dependiendo de los resultados de la encuesta con la que se defina al ganador o ganadora el 6 de septiembre.
De ganar uno, otro u otra, no significa que ipso facto se decida el candidato a gobernador en Puebla, ya que dependerá del mismo método que se estableció a nivel nacional: la encuesta.