En la 4T el enemigo está en casa.
Se dan con todo, sin importar si se daña lo que llaman “proyecto de nación”.
Al son de “Burundanga”, de Celia Cruz, Olga Sánchez Cordero le dio a Julio Scherer, como Songo le dio a Borondongo. Scherer le dio a Alejandro Gertz Manero, como Borondongo le dio a Bernabé. Gertz le pegó al despacho de Scherer, le echó a Collado, como Bernabé le pegó a Muchilanga, le echó a Burundanga.
El gabinete comenzó roto. De un lado Olga Sánchez Cordero, a quien no querían en la Secretaría de Gobernación, y del otro el consejero jurídico de Presidencia, Julio Scherer.
El Presidente ventiló el pleito hace unos días y dijo que eso motivó quitarle a Sánchez Cordero la Segob, y para que hubiera equilibrio se despidió de Scherer como consejero jurídico.
“La licenciada Sánchez Cordero, muy buena persona, muy profesional, pero había discrepancias y yo necesito tener a quien me ayude por entero y que se dedique en armonía con la Consejería Jurídica y con otras áreas a resolver problemas (…) Y buscando que los equilibrios, se decidió también lo de la Consejería Jurídica”, reveló AMLO.
Una vez fuera del cargo, Scherer perdió el poder que tenía sobre el TEPJF, la UIF, la FGR y la SCJN.
Ya peleado con Gertz Manero, comenzaron a ventilarse supuestas extorsiones desde el despacho jurídico de Scherer para con quienes la 4T emprendió disputas judiciales, como el abogado Juan Collado.
Ahora Scherer decidió hablar de una supuesta trama en su contra, armada por Sánchez Cordero y Gertz Manero, quien presuntamente lo amenazó.
Mientras ellos ya se dan con todo en lo público, en lo privado se abren nuevos frentes. Como el del vocero de Presidencia, Jesús Ramírez, con el canciller Marcelo Ebrard, a quien dejó helado con el comunicado del gobierno de México contra los eurodiputados, luego de la condena sobre la violencia contra periodistas.
Ebrard pidió al Presidente que nunca más se intente llevar desde la oficina del vocero la política exterior.
Y así, Ramírez Cuevas le dio a los eurodiputados. Los eurodiputados reclamaron a Ebrard, él le pegó a Ramírez Cuevas, le echó al Presidente, y a todos les hinchan los pies.
Alejandro Domínguez
@AlexDominguezB