Los agradecimientos y reconocimientos de Estados Unidos al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y a las fuerzas armadas por la captura que derivó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes culminarán esta noche con la referencia que Donald Trump haga, amplia o breve, de lo ocurrido.
En su discurso del Estado de la Unión, que dará ante el Congreso de su país, buscará atribuirse buena parte de los sucesos del mundo, por lo que se espera que hable de la presión que ejerce para frenar el tráfico de drogas y acabar con los narcoterroristas.
El deber ser indicaría que destaque la colaboración y, en este caso, la participación de su país con información de inteligencia para que los militares mexicanos concretaran el operativo en el terreno. Pero Trump no busca quedar bien con México, sino con sus votantes y reiterar que los demócratas, principalmente Biden, abrieron su país a los criminales “que inundaron de drogas su calles matando a sus ciudadanos”.
La intervención de Estados Unidos en México para atacar y capturar a los líderes criminales iba a materializarse días antes de que Trump celebrara su primer aniversario en el cargo. Días después, el FBI vino por el narco canadiense, ex atleta olímpico, Ryan Wedding, que supuestamente se entregó voluntariamente en la embajada.
Lo de El Mencho lo tenía que hacer México. Y cumplió.
Trump querrá mostrarse como un actor protagónico en la captura, muerte o entrega de los capos mexicanos. Y aunque reconocerá los esfuerzos de México, las escenas de terror que el domingo generaron integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación en 20 estados del país le servirán para describir una situación terrible y pedir aún más, como lo expuso este lunes en Truth Social.
Trump volverá a señalar a los migrantes como criminales y celebrará que cada vez cruzan menos indocumentados, contra quienes las redadas de ICE operan a diario.
El presidente estadunidense tiene encima un descenso en su popularidad, elecciones intermedias en noviembre con posibilidad de perder la mayoría en la Cámara de Representantes y descontento social entre quienes aún ven muy altos los precios de los productos de primera necesidad. Los aranceles, que serán presumidos como un gran logro, han impedido que la inflación descienda como él hubiese querido. Sigue sin poder acabar con la guerra en Ucrania que hoy cumple cuatro años y la Franja de Gaza continúa estrangulada.
Evidentemente los pendientes de Trump son más que los avances, pero apenas es su primer balance de gobierno; ¿cómo nos irá en los tres restantes?