Los “cuates” que García Luna necesitará

  • Recuento de los daños
  • Alejandro Domínguez

Ciudad de México /

Brooklyn, Nueva York.

Como funcionario, Genaro García Luna construyó una reputación de colaboración y confianza con integrantes de las principales agencias de seguridad de Estados Unidos, con cuyos representantes en México logró establecer una relación laboral y personal. A tal grado que algunos lo consideraron su amigo, su “cuate”, y su detención les cayó como balde de agua fría.

Sin embargo, aun reconociendo al ex funcionario colaborativo, audaz y amistoso, confían más en las agencias para las que trabajaron, la DEA, el FBI, la CIA, que años después descubrieron la presunta complicidad de García Luna con el cártel de Sinaloa y que hoy lo tienen frente a la justicia.

Los conocidos de García Luna, con los que pude conversar manteniendo su identidad reservada, cuentan que la familia del ex secretario de Seguridad Pública mexicano intentó recurrir a ellos cuando fue detenido. Entonces se dijeron imposibilitados de hacer algo por él o simplemente no contestaron.

Ahora que el juicio inició creen que la fiscalía neoyorquina tiene los elementos suficientes para demostrar su culpabilidad, por lo que previo a que se dicte una sentencia podrán aportar su testimonio para favorecer una eventual reducción de la pena que se le imponga.

Me explican que mientras trabajaron con García Luna, cuando dirigía la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), durante la construcción de la Policía Federal y como secretario de Seguridad Pública, encontraron en él a un atento, inteligente y capaz colaborador, a diferencia de las dificultades que tenían con otros funcionarios o dependencias de México como la Procuraduría General de la República.

A García Luna le reconocen la capacidad para idear y realizar labores de inteligencia, mismas que aplicaron y les dieron buenos resultados.

Más allá de las 5 fotografías con altos funcionarios como Barack Obama, Hillary Clinton y Eric Holder, que la defensa presentó en la primera audiencia del juicio, si para el jurado es culpable de lo que lo acusan, los relatos de sus ex colegas estadunidenses serán los que el juez podrá tomar en cuenta antes de determinar la sentencia en su contra.

La defensa espera no llegar a esas instancias. Cree que las pruebas de la fiscalía están basadas solo en dichos de testigos a los que será fácil desacreditar.

Conforme avance el juicio, veremos si García Luna requiere, o no, traer a quienes fueron sus “cuates” estadunidenses.

Alejandro Domínguez

@AlexDominguezB

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR