Anoche en MILENIO Tv y hoy en MILENIO Diario y milenio.com publicamos el recorrido que realicé hace unos días por escenarios del Holocausto, junto a una de sus sobrevivientes. Sigo procesando lo que vi y sentí al estar en esos lugares: el gueto de Varsovia, el centro de exterminio de Treblinka y el complejo Auschwitz-Birkenau.
No cabe en mi cabeza cómo pudo orquestarse tal abuso, tortura y violencia contra millones de personas, incluyendo a mujeres y niños indefensos.
Ahí, caminando por los lugares donde se cometieron los crímenes más atroces de la humanidad recordé que actualmente hay poblaciones enteras que viven amenazadas. Guardando las debidas proporciones, el escalamiento de la violencia mundial nos puede llevar a situaciones similares.
En 2023, vi y conversé con los ucranianos desplazados en su propio país tras la invasión rusa. Y narré la agresión de Hamás contra la población en Israel aquel 7 de octubre.
Desde entonces, la respuesta de Israel, argumentando su defensa contra los terroristas, ha terminado con la vida de miles de personas inocentes en Gaza y al sur de Líbano.
Los recientes ataques en conjunto con Estados Unidos en Irán dejaron civiles muertos y desplazados, incluyendo los más de 100 niños y niñas de una escuela en el primer día de esa guerra.
Insisto, no debe existir población alguna temiendo ser eliminada. Ni seres humanos de primera, de segunda o de tercera. Aún vemos actitudes de odio, discriminación y racismo todos los días.
Recordar lo que pasó durante la Segunda Guerra Mundial es ponerse del lado de la humanidad y de las familias que a diario están en peligro en algún lugar del mundo. Debemos preguntarnos cómo los seres humanos pudieron hacer lo que hicieron a otros seres humanos y evitarlo a toda costa. Venga de quien venga.
Cuando escuchamos frases de los poderosos como "aniquilar a toda una civilización" tememos caer en situaciones similares de nuestro pasado.
En mi recorrido, los sobrevivientes del Holocausto pasaron la responsabilidad a las nuevas generaciones para recordar los crímenes atroces que se cometieron contra los judíos. Ver a las dos generaciones juntas, unidas y comprometidas me hizo comprender la necesidad que tienen por defenderse y justificar las acciones bélicas de la actualidad. Me pregunto qué lograríamos si esa misma unidad se refleja en toda la humanidad, para rechazar cualquier acto de violencia.
¿Seremos capaces de dejar de matarnos?