Maldito cáncer

  • Pa'no molestar
  • Alejandro Evaristo

Hidalgo /

Me sorprendió verle disminuida, delgadísima y con su otrora natural bonhomía oculta para siempre bajo un rostro grisáceo y una figura debilitada.

Alguien comentó que enfrentaba un terrible cáncer en etapa terminal pero se resistía a rendirse ante la enfermedad y por ello seguía haciendo lo suyo, porque eso sí, todos sabemos que disfruta su trabajo, bueno, más bien del salario y todos los beneficios incluidos en el puesto. El punto es que al desconocer la citada enfermedad, busqué y leí al respecto. Sucede que el cáncer de estómago, o cáncer gástrico, es una enfermedad en la que las células en el revestimiento estomacal crecen de forma anormal y descontrolada, lo cual implica la generación de un tumor maligno.

De acuerdo con la página web del Centro Médico Gastrica y plataforma INFOCancer, es uno de los tipos más comunes a nivel mundial y su desarrollo está asociado a diversos factores, incluso de tipo ambiental y genético.

Lo peor es que genera una infección crónica por la bacteria Helicobacter pylori, con inflamación persistente en el estómago, lo que puede derivar en gastritis crónica y cambios en células gástricas. Por supuesto, la alimentación tiene que ver con el desarrollo del mal: dietas pobres en frutas y verduras y ricas en alimentos salados, ahumados o procesados aumentan el riesgo y, si a ello agregamos consumo de tabaco y alcohol, la obesidad y ciertas condiciones médicas, como la anemia o antecedentes familiares, pues la cosa no pinta nada bien. Los síntomas iniciales son casi imperceptibles: indigestión, sensación de saciedad, náuseas, pérdida de apetito y dolor o molestias abdominales, son señales que nadie debería ignorar. Lo peor viene después: vómitos, pérdida de peso, sangrado gastrointestinal, dificultad para tragar y fatiga.

¿Hay tratamiento? Claro… siempre y cuando sea detectado a tiempo. Todo depende del punto en el que se haga el diagnostico y del estado del paciente. Las opciones incluyen cirugía, para extirpar el tumor y los ganglios linfáticos adyacentes; quimioterapia, para destruir células cancerosas; radioterapia y terapias dirigidas para atacar moléculas específicas del tumor. La inmunoterapia también es una opción. La persona de la que hablé al inicio y yo no somos amigos. Se empecina en ocultar su estado de salud, aunque es evidente: “maldito cáncer”, ha dicho a su círculo.

Lamentablemente, la supervivencia a largo plazo no está garantizada y por eso hay que cuidarse… acudir al médico a la menor provocación…


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