¿Qué puede hacer un muerto?

  • En Corto
  • Alejandro Maldonado

Estado de México /

La pregunta parece realmente tonta. Es obvio que un muerto no puede hacer nada. No puede respirar, su corazón no late, y se degrada rápidamente. En un par de días el olor que despide es insoportable. No queda rasgo en el muerto de belleza, influencia, riqueza, inteligencia o poder.

La sola mención de la palabra “muerte” resulta inquietante. Solo que hay un problema mayor que la muerte física, que debiéramos atender con prontitud y seriedad.

El apóstol Pablo dice que sin Cristo “estamos muertos en nuestros delitos y pecados”, (Efesios 2:1). ¡Espiritualmente muertos! Es decir, excluidos del acceso a Dios y de su presencia. Estar muerto espiritualmente, y morir en esa condición físicamente, implica estar separado de Dios por toda la eternidad en el Infierno.

Ninguna religión puede darle vida a un muerto espiritual. Ningún hombre, por encumbrado que esté, puede perdonar los pecados de otro para darle vida: “Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que NUNCA pueden quitar los pecados”, (Hebreos 10:11).

Nuestra condición como pecadores es en extremo grave. Por eso Pablo lo resume en una frase breve: “Porque la paga del pecado es muerte”, (Romanos 6:23). Lo peor es que el muerto espiritual cree que puede hacer algo por sí mismo para obtener redención y vida. Por eso, -y en el mejor de los casos-, cumple con ritos y ceremonias, hace sacrificios y peregrinaciones, asiste a cultos y reuniones, da dinero a los pobres, se castiga el cuerpo, procuran seguir “el ejemplo de Cristo”, trata de “portarse lo mejor que puede”, etcétera. A otros, estar muertos espiritualmente les tiene sin cuidado.

¿Qué puede entonces hacer un muerto espiritual? Nada; Jesús es el que lo hace: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”, (Juan 6:37). “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo”. (Juan 11:25:27)

Dios lleva al muerto a Jesús; este no lo rechaza, y al creer en Él obtiene vida eterna. Cree en Jesús; pídele que te perdone y salve y vivirás.


Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.