Conocer el proceso de transición democrática en Hidalgo es fundamental para toda sociedad que aspire a consolidar su vida democrática. Hoy contamos con un valioso aporte bibliográfico, que permitirá a las nuevas generaciones acercarse a nuestro pasado electoral y comprender los avances alcanzados.
Por ello, debemos celebrar la publicación del libro El Instituto Estatal Electoral de Hidalgo y la alternancia municipal (1995-2002).
En esta obra se demuestra que una reforma electoral puede favorecer la participación ciudadana y, sobre todo, garantizar que los cambios políticos, se realicen de manera pacífica. Para que ello sea posible, se necesita contar con opciones políticas reales, espacios legislativos para las diferentes voces y visiones de la sociedad, y especialmente, un árbitro confiable, que no solo organice, sino también, califique las elecciones.
En la publicación de quien escribe esta columna -que formará parte del acervo institucional del IEEH así como de los diferentes centros educativos de la entidad- se analiza el proceso de alternancia política en los municipios de Hidalgo durante la transición democrática mexicana. El estudio se centra en el periodo de 1995 a 2002, destacando el rol central del IEEH en la consolidación de un sistema electoral competitivo, equitativo y ciudadano.
El texto enfatiza cómo la alternancia no solo implica el relevo pacífico de partidos en el poder, sino que también fortalece la legitimidad democrática, la participación ciudadana y la gobernabilidad local. Asimismo, subraya la importancia de las reformas electorales que abrieron el camino para contar con elecciones certeras y confiables.
En el caso de Hidalgo, las reformas electorales de 1995 y 1998 fueron cruciales para mejorar la competencia política en la entidad. La creación del IEEH en 1995 marcó el inicio de un sistema electoral más equitativo, con elecciones mejor organizadas, libres y competitivas.
Una manera de visualizar los avances obtenidos —y que la investigación evidencia— es el incremento de partidos de oposición que, elección tras elección, comenzaron a ganar ayuntamientos. La alternancia política se convirtió así en un elemento clave para fortalecer la democracia y la participación ciudadana en el ámbito municipal.
A pesar de los avances, persisten desafíos en la consolidación democrática en Hidalgo. Por ello, es necesario seguir promoviendo la educación cívica y la cultura democrática, así como el entendimiento de que la alternancia política es significativa para la ciudadanía, particularmente a nivel municipal, donde el reto de gobernar es constante. Las elecciones municipales seguirán siendo de las más relevantes para la ciudadanía, porque el voto ha sido la herramienta más efectiva para premiar o castigar el ejercicio del poder.
Que esta contribución sirva para enaltecer a todas las personas que han sido parte de la lucha constante por una sociedad democrática y que se convierta en una memoria contra el olvido.