Toda generación navega sus propias tormentas. Las juventudes de hoy avanzan entre mares digitales, corrientes de desinformación, puertos llenos de expectativas ajenas y rutas donde todavía existen barreras para decidir libremente quiénes quieren ser. En esta cartografía de la dignidad, los derechos humanos funcionan como instrumentos de navegación: el derecho a la educación es brújula; la libertad de expresión, viento; la participación política, timón; la igualdad, coordenada; la salud mental, puerto seguro; y el acceso a la tecnología, una nueva ruta para conectar con el mundo. Porque crecer también implica aprender a orientarse en medio de la incertidumbre, y ninguna juventud debería recorrer ese viaje sin derechos que le protejan el camino.
A las juventudes se les exige decidir su futuro mientras constantemente se cuestiona su capacidad para hacerlo. Y cuando se trata de mujeres jóvenes en espacios públicos, políticos o de liderazgo, el desafío suele ser todavía mayor sumándole: campañas de desprestigio, acoso, amenazas, publicaciones, difusión de rumores y acecho digital. El dato duro: 73% de las mujeres con presencia pública han sufrido algún tipo de violencia digital (ONU, 2025). Muchas veces, el objetivo no es debatir ideas, sino que las mujeres duden de sí mismas, que se reduzcan, que abandonen espacios donde históricamente se les dijo que no pertenecían. Y justamente por eso es importante decirlo con claridad: sí pertenecen.
Sin perder el rumbo…
Recientemente participé en dos espacios de reflexión, diálogo e intercambio de experiencias, el primero fue el conversatorio “Ciberactivismo, prevención y atención de la Violencia Política contra las Mujeres en Razón de Género”, organizada por el INE Hidalgo en la Universidad Tecnológica de Tulancingo llegando a la conclusión de que las voces de las mujeres, transforman realidades. En un segundo momento, como integrante de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos, asistí al “Primer Congreso Anual en Materia de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en México desde los Organismos Públicos de Derechos Humanos”, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, en coordinación con UNICEF México.
Se trata de impulsar una agenda integral que permita a infancias y juventudes un empoderamiento pleno.