Como entidad, solemos presumir nuestros primeros lugares: la calidad y volumen en producción automotriz, la riqueza del barroco o la vanguardia gastronómica. Sin embargo, el reporte de Senasica nos coloca, para pena de todos, en una cima sumamente incómoda: lideramos los casos activos de gusano barrenador en el país.
Mientras esto se escribe, la autoridad reconoce 224 casos activos en 74 municipios, superando a Veracruz y Oaxaca.
No es motivo de orgullo o una medalla que alguien se quiera colgar; es una crisis que avanza al ritmo del termómetro, el implacable calor de la temporada no sólo sofoca la paciencia ciudadana, sino que acelera la propagación de la mosca Cochliomyia hominivorax.
Hambrientas larvas hallaron aquí un festín idóneo y se devoran el tejido vivo, no solo del ganado, sino de cualquier especie, y prueba de ello es que el verdadero foco rojo no está en los corrales ganaderos, sino en las banquetas urbanas: 111 casos se concentran en caninos.
Según lo veo, vivimos en una tierra donde los perros callejeros se cuentan por miles y carecen de amparo, la proliferación del gusano se vuelve matemática pura. Un animal desprotegido es un caldo de cultivo ambulante y, de ahí, vendrá en consecuencia el salto hacia los humanos, es sólo cuestión de tiempo para que se convierta en un problema de salud pública.
La estrategia federal y estatal está bien trazada; las instrucciones desde las cúpulas de gobierno son claras y bien intencionadas. Sin embargo, el problema puede estar en el último tramo operativo. De nada sirve diseñar manuales sanitarios desde el escritorio si las cuadrillas de prevención y cura en la calle no cumplen sus tareas a cabalidad o si no se cuenta con suficiente personal.
Es urgente redoblar los equipos, pero sobre todo, supervisar que los empleados ejecuten las órdenes con la velocidad con la que el parásito barrena. El sabotaje de la desidia no debe descarrilar lo que se dijo en el discurso.
Municipios como Zacatlán, Chiconcuautla y Hueytamalco ya padecen el rigor de la plaga, ¿cuánto falta para que esto cunda y llegue a la puerta de su hogar? la sanidad no se decreta, se opera a nivel de tierra.