La 4T Norteña sí tiene el ADN de Nuevo León

Monterrey /

En Nuevo León, durante años, nos han querido hacer creer que hay que escoger entre crecimiento económico o justicia social. Entre apoyar a la empresa o apoyar a la gente, pero esa discusión nunca ha sido realmente norteña.

Porque si uno revisa con honestidad la historia de este estado encuentra exactamente lo contrario: el ADN de Nuevo León siempre mezcló productividad con responsabilidad social. Ahí está el legado del Capitalismo Social de Eugenio Garza Sada y otros fundadores. Empresas fuertes, sí. Industria potente, claro; y también comunidad, educación, movilidad social y compromiso con el entorno natural.

Por eso la 4T Norteña no pelea con la identidad de Nuevo León. La entiende, es parte de ella, tiene su raíz aquí. La 4T Norteña parte de una idea muy sencilla: una economía fuerte sí importa. Y mucho. Porque cuando no hay crecimiento, el dinero no alcanza en las casas. Cuando no hay inversión, no hay empleo. Y cuando no hay empleo, la angustia se mete a las familias y la ingobernabilidad se vuelve estructural.

Yo crecí viendo eso. Mi papá era chofer de camión de carga y mi mamá tenía un puesto en un mercado. Yo sí sé lo que significa preocuparse porque las ventas no salieron o porque no hubo viaje suficiente esa semana. Por eso nunca voy a caer en el discurso cómodo de pelearse con quienes generan riqueza, eso y más aprendí durante mis estudios en ciencia política en la UANL.

Al contrario. En la 4T Norteña creemos en apoyar a la industria, al comercio, a los emprendedores y a la inversión. Pero también creemos que el crecimiento tiene que sentirse en la vida diaria de la gente.

Por eso hablamos de gobernar con las dos manos. Con la mano derecha impulsamos inversión, productividad, infraestructura, seguridad y certeza jurídica. Con la mano izquierda convertimos ese crecimiento en bienestar real: becas, salud, espacios públicos, pulmones urbanos, deporte, cultura, educación técnica y, especialmente, reconstrucción del tejido social.

Y además funciona. En Escobedo redujimos tiempos para permisos de inversión y construcción a cinco días. Digitalizamos trámites completos. Creamos reglas claras para la inversión mediante polígonos urbanos y planeación ordenada. Porque el Gobierno no debe convertirse en la fuente de la extorsión burocrática. Debe generar confianza. De ahí el Costco, Amazon, Canadá City y cientos de empresas más.

Cuando hay confianza, la inversión llega. Los resultados son transparentes, más de 5 mil millones de dólares en inversión, más de 20 mil empleos generados, finanzas públicas fortalecidas y una Policía que ahora tiene una acreditación internacional única en Nuevo León y que se encuentra en el top-five del país por la confianza que genera, según el propio Inegi.

Eso, a su vez, permite sostener políticas sociales concretas: 12 mil becas para estudiantes de preparatoria, miles de servicios anuales para mujeres con cáncer en Casa Rosa, apoyos crecientes para adultos mayores, nuevos espacios deportivos y una Escuela de Artes y Oficios especializada en mecatrónica, robótica e inteligencia artificial, por mencionar lo básico.

Estamos apostando por algo todavía más estratégico: el conocimiento. Porque si algo entendió históricamente Nuevo León, es que no hay desarrollo serio sin capital humano. Por eso la 4T Norteña colabora en todo lo posible junto a las universidades que construyeron el prestigio educativo e industrial del estado: la UANL, el Tecnológico de Monterrey, la UDEM y la U-ERRE.

Durante décadas, el norte industrial mexicano entendió algo que a veces la política moderna y los influencers metidos de gobernantes olvidan: la economía funciona mejor cuando existe comunidad fuerte, estabilidad social y reglas claras. Eso también es competitividad. No hay empresa global que quiera instalarse donde hay incertidumbre en obras públicas estratégicas o gobiernos improvisados.

La inversión seria busca orden, capacidad y visión de largo plazo.

Por eso la 4T Norteña sí tiene sentido para Nuevo León. Porque busca actualizar el espíritu productivo del estado para recuperar su grandeza. Tomar como cimiento el Plan México y el Crecimiento con Justicia impulsado por la presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, e incorporar la cultura norteña del trabajo, la palabra cumplida, la responsabilidad social y el Diezmo Ciudadano.

Sin pleitos artificiales. Sin discursos de odio. Sin falsas divisiones entre empresarios y trabajadores.

Porque al final, el verdadero desarrollo no consiste sólo en producir riqueza. Consiste en lograr que esa riqueza también llegue a las familias que todos los días levantan este estado con su trabajo. Ese es el verdadero ADN de Nuevo León.


  • Andrés Mijes Llovera
  • Alcalde de Escobedo
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