Cada 8 de marzo es indispensable defender la lucha de todas las mujeres que han salido a las calles buscando construir países diferentes.
En México, se estima que se cometen 10 feminicidios al día, la sobrecarga de trabajo de las mujeres es 4 veces más a la de los hombres, y la tasa de participación económica de las mujeres es del 44% sobre el 76% de los hombres.
Pese a que son cada vez más los cargos empresariales ocupados por mujeres, no estamos bien, vamos bien, pero todavía no llegamos al punto en el que debemos estar, nos falta mucho trabajo por hacer del lado femenino; estar bien preparadas, capacitarnos y sobre todo dejar de auto sabotearnos, ya que esta idea nos hace creer que no vamos a lograr nuestras metas.
La organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, presentó el documento “Hacia la Creación de un Sistema de Cuidados para Erradicar la Pobreza en México”, en el que destacó que más de 20 millones de mujeres en edad de trabajar en México no tienen empleo debido a que se dedican a labores de cuidado y domésticas no remuneradas.
Actualmente, la desigualdad de género en el ámbito laboral es evidente con el 93% de las mujeres en edad de trabajar pero incapaces de hacerlo debido a la realización de estas labores no remuneradas. Además, más de 13 millones de ellas se encuentran en la informalidad laboral.
Por ello, la equidad no es una guerra que se pelea desde un solo frente, nos hacen falta más leyes, pero también un trabajo individual para tomar conciencia de que debemos abrir nuevas puertas, para las nuevas generaciones y entender que este ascenso no debe de ser doloroso, sino natural para así, dejar de ver a otra mujer como una enemiga.
El trabajo no es fácil, es importante que las empresas comiencen a eliminar el micromachismo, así como construir planes de protección para las mujeres, ya que casi el 70% de ellas tienen ingresos laborales con una brecha significativa entre los salarios de los hombres. También falta protección social para muchas mujeres trabajadoras, así como el acceso a servicios de salud y seguridad social.
Las mujeres representan la mayoría de la población en México, sin embargo, constituyen el sector más excluido del sistema laboral, a causa de la falta de reconocimiento y remuneración por sus labores de cuidado y domésticas. Se estima que el valor económico de estas labores no remuneradas equivale al 26% del Producto Interno Bruto en México, con las mujeres aportando el 73% de este valor.
Urgimos un cambio de paradigmas en el sistema laboral que permita a las mujeres acceder a empleos dignos y remunerados, así como garantizar el acceso universal a la protección social, independientemente del régimen laboral.
Este 8 de marzo, escucharemos y haremos valer las millones de voces, experiencias y aportaciones que den las miles de mujeres que saldrán a las calles en todo el mundo, lo que permitirá derribar las barreras que impiden el ejercicio de sus derechos.
Las más de 64.5 millones de mujeres que habitamos en México, reflexionemos y entre todas y todos, construyamos juntos un camino hacia la igualdad basado en los derechos humanos, la eliminación de los estereotipos y un alto a la violencia.