Acabar con Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”, considerado como el más importante dirigente del narcotráfico y del crimen organizado en el país, de ninguna manera es acabar con el problema, pues las reacciones de bandas de delincuentes en diversas partes del país, en veinte entidades según reportó el mismo gobierno federal, revelan lo extendida que está esa organización criminal.
No hay marcha atrás para la administración de Claudia Sheinbaum. La eliminación del Mencho fue una acción decisiva que se interpreta como el rompimiento de la política de protección a los delincuentes establecida desde el sexenio pasado por don AMLO, que desde antes de tomar posesión del cargo, dijo que habría “Abrazos, no balazos”. En su momento no de valoró debidamente su dicho, pero la realidad es que prácticamente estaba diciéndole a los narcotraficantes, y delincuencia organizada en general, que tendrían el campo libre, y como prueba ahí están los más de 200 mil homicidios dolosos y 124 mil desapariciones -según cifras oficiales- ocurridos durante su sexenio.
Cruzamos los dedos para que este golpe propinado por las Fuerzas Armadas de México signifique el rompimiento definitivo con esa política de impunidad. Asimismo, esto implica tres acciones por lo menos: el mapa donde atacaron los miembros del Cártel Jalisco en versos puntos del país ya debe estar elaborado por la Secretaría de Seguridad Pública a cargo de Omar García Harfuch, y a disposición del Ejército, Marina, Guardia Nacional, y tal vez, sólo tal vez, de la Fiscalía General de la República, para desarrollar acciones específicas en esos lugares contra las células criminales, para la captura de cabecillas ocales.
Implica también que la presidenta Claudia Sheinbaum debe andar súper protegida, sin escatimar, con personal debidamente preparado y en vehículos blindados tanto ella como sus comitivas, y en tercer lugar, la lógica impondría acciones penales, ya, contra don López y sus cómplices, comenzando por sus hijos, que están señalados como algunos de los principales depositarios de fortunas de miles de millones de pesos en bancos de Panamá, y para eso debe continuar la colaboración internacional en labores de inteligencia, tal y como se hizo en la captura y posterior baja del ex dirigente del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Ahora los tres niveles de Gobierno deberán participar en la limpieza y reparación de los daños causados por los secuaces del Mencho, comenzando por Puerto Vallarta y Guadalajara.
En otros temas, ahora sí que, como dijera La Pasionaria, “No pasarán”, esto en referencia a la pretendida reforma política que la presidenta está enviando a la Cámara de Diputados, para que al estilo peje, “la aprueben como va, sin quitarle ni una coma”. Sólo que la mayoría absoluta que requieren se resquebrajó y sus anteriores aliados, PT y PVEM, ya dijeron que votarán en contra porque les perjudica, así que no reunirán la mayoría calificada que Sheinbaum y Morena necesitan para acabar con la ley anterior, que es más justa y, sobre todo, más democrática.
La Gobernadora Delfina Gómez Álvarez presidió la ceremonia por el 202 Aniversario de la Erección del Estado de México, en Texcoco, en ese impresionante Centro Cultural Mexiquense del oriente de la entidad construido por Enrique Peña Nieto. Un escenario dignísimo para la importancia de la fecha. ¡Nos leemos… y se cuida!