El Artículo Tercero Constitucional dice claramente que la educación debe ser laica, gratuita y obligatoria, y no es dicho de algún ocurrente, es el texto constitucional, y como tal debe respetarse y cumplirse, y no sólo para el tema religioso; la ideologización del contenido de los libros de texto gratuitos entra en este principio, pues interfiere con la obligada neutralidad que debe haber en esa gravísima responsabilidad que es formar a las nuevas generaciones de mexicanos.
Esta reflexión y este tema salta a la vida nacional y a la opinión pública en este momento en que un sujeto que dice llamarse Marx Arriaga Navarro, un trastornado morenista designado por Don López Obrador, que tenía el cargo de director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, entre cuyas atribuciones está la elaboración de los Libros de Texto Gratuitos para todas las escuelas, fue dado de baja del cargo por una serie de errores garrafales cometidos en los contenidos de los libros, como poner una ilustración de una mano con seis dedos, equivocarse en la fecha de nacimiento de Don Benito Juárez, (18 en lugar de 21 de marzo) y en el mapa de la República Mexicana confundir la ubicación del estado de Guanajuato con el de Querétaro, además de los textos ideologizados que resaltan como principios a seguir el comunismo y el socialismo.
Pues esta “joyita” de ex funcionario se puso como loco cuando le fueron a avisar el viernes pasado a la que hasta ese momento era su oficina, que había sido despedido por sus superiores. De hecho es una atribución legal de su jefe Mario Delgado, como el Secretario de Educación, pedirle la renuncia sin mayor trámite, porque es un empleado de confianza. No sólo dijo que no se iba, sino que se atrincheró en el espacio laboral, agarrado del escritorio a veinte uñas y dijo “no me voy, yo soy morenista”.
El espacio físico ya ocupa un lugar secundario, pues el lunes ya fue designada la nueva Directora General de Materiales Educativos y, por lo mismo, la nueva responsable de los contenidos de los libros de texto gratuitos. Se trata de Nadia López García, quien tiene un currículum destacado en lo referente a cultura.
Lamentablemente para el autollamado movimiento de la cuarta transformación, al demostrarse que gran cantidad de designados incumplieron con las responsabilidades para las que fueron contratados, fallaron al no servir adecuadamente a todos los mexicanos y, en este caso, a los estudiantes.
De acuerdo con lo expresado por Andrés Manuel López Obrador para definir quienes deberían integrarse a la administración pública federal tenían que cumplir con dos requisitos: 90% lealtad y 10% conocimiento. De esta forma, argumentaba, se buscaba evitar la corrupción que, según él, se había presentado en los anteriores gobiernos “neoliberales”.
Sin embargo esta práctica no resultó efectiva, ya que existieron múltiples pruebas de corrupción, donde lo más grave sucedió en Segalmex (Seguridad Alimentaria Mexicana), organismo creado en 2019, donde se registró un fraude superior a los 15 mil millones de pesos. Si bien más de 25 personas han sido vinculadas a proceso, el responsable principal, Ignacio Ovalle, fue protegido con otro nombramiento oficial.
Y en el caso de Marx Arriaga Navarro su despido era una situación que ya se esperaba desde hacía tiempo no solo por su pésimo desempeño en la SEP, también por afirmar sentirse muy orgulloso y responsable la elaboración de los nuevos libros de texto gratuitos, a los cuales calificó como necesarios para impulsar la Nueva Escuela Mexicana (NEM), que hasta la fecha no sabemos qué es…
¿Ya cumplió con irse a vacunar, o ya llevó a sus niños? Nos leemos.