Antes de que anochezca y el ocaso del poder en Cuba

Estado de México /

Antes de que anochezca, de Reinaldo Arenas, es un acto de resistencia contra un régimen que convirtió la Revolución en un sistema de vigilancia, castigo y miedo. A la luz de la situación política y social actual de Cuba, el testimonio de Arenas no solo conserva vigencia, sino que parece anunciar el desgaste irreversible de una dictadura que se aproxima a su ocaso. Antes que anochezca nos permite conocer Cuba, conocerlo a él, su infancia y casi su todo. El tratamiento del sexo y la violencia son excelentes, y sin duda aporta una nueva forma de entender a Fidel Castro y su régimen. El libro es transgresor y muy atrevido, criticando a un Estado que oprimía cualquier disidencia en cualquier manifestación cultural, social y personal.

Arenas narra el tránsito de la esperanza revolucionaria hacia la asfixia totalitaria. La Revolución, que prometía justicia y dignidad, se transforma rápidamente en una maquinaria incapaz de tolerar la diferencia. El escritor, homosexual y crítico, encarna todo aquello que el poder no puede controlar. La censura, la persecución ideológica, los encarcelamientos y los campos de trabajo forzado revelan un Estado obsesionado, no con gobernar, sino con domesticar conciencias. Esa lógica no ha desaparecido: simplemente ha envejecido.

Hoy, Cuba atraviesa una crisis estructural sin precedentes. El colapso económico, la escasez permanente, la migración masiva y la pérdida de legitimidad del discurso revolucionario han vaciado de sentido las viejas consignas. Las protestas sociales, especialmente a partir de 2021, marcaron un punto de quiebre: por primera vez en décadas el miedo comenzó a resquebrajarse públicamente.

En Antes de que anochezca, Arenas describe una sociedad erosionada por la delación, la simulación y el silencio forzado. Esa fractura social sigue presente, pero hoy se encuentra acompañada por un fenómeno nuevo: el agotamiento. La población cubana ya no cree en el relato épico del poder. El exilio masivo, especialmente de jóvenes, es una forma silenciosa pero contundente de voto de censura contra el régimen. Un sistema que expulsa a su futuro ha comenzado, de hecho, a derrumbarse.

Toda noche política tiene un límite. La obra de Arenas anticipa este desenlace. Así, Antes de que anochezca nos recuerda que incluso en los sistemas más cerrados, la palabra libertad sigue siendo el primer anuncio de la caída del poder. Y en Cuba, esa palabra ya no puede ser contenida.


  • Arturo Argente
  • Tec de Monterrey, Campus Toluca.
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