-
Nos torean por los dos pitones
Marruecos vigila a España con la atención del tahúr que lleva toda la vida estudiando al adversario, mientras éste descubre, periódicamente, que el de enfrente sabe barajar -
La colilla en la boca
En un libro sobre la Guerra Civil encuentro una foto en blanco y negro de un hombre con camisa blanca que levanta los brazos. -
La guerra que no pudieron cancelar
En Sevilla tendrá lugar una extravagancia española, donde se discutirá, sin querer exterminarse unos a otros, sobre una batalla en la que todos perdimos algo: la libertad -
Muerto en intento de fuga
Cada uno tiene sus propios agujeros negros, sus personales fantasmas que vienen de noche a tirarle de los pies; y a partir de cierto momento, maldita la falta que hace aumentar el peso de la mochila. -
Una historia de lealtad
Hice muchos amigos en aquellos ocho meses en El Aaiún, a quienes procuré ser fiel con sus confidencias y todos lo fueron conmigo en esos días turbulentos -
Una mujer de bandera
Ocurrió el otro día, en una conferencia, cuando uno de los asistentes preguntó por qué el arriba firmante asignaba a menudo virtudes masculinas a las mujeres en sus novelas. -
Nos llaman viejos, compañeros
Combinada con estupidez y redes sociales, la ignorancia produce pollitos de corral convencidos de ser águilas imperiales que creen que la vida empieza con ellos -
El pianista del Sheraton
Se llamaba Emilio Attilli, era bajito, educado y pulcro, y parecía recién salido del viejo celuloide: cincuentón, bigote fino. -
La venganza del Mediterráneo
Aquí no hay culturas ni razas puras porque nunca existieron, y ni siquiera nuestro imbécil presente altera la vieja naturaleza