Durante el mes pasado tuve la oportunidad —al igual que multitud de personas—de leer un poco, maratonear series y ver algún estreno en el cine.
Al terminar el periodo de vacaciones, me pareció curioso encontrar ciertas coincidencias entre los temas de lo visto y leído en esos maravillosos días de descanso y reflexión.
En especial, porque en el caso de las series y películas que vi, no todas fueron elegidas por quien esto escribe.
Para comenzar, en Wake Up Dead Man —tercera entrega de la saga Entre navajas y secretos (Knives Out)— conocemos a Jud, un joven sacerdote acusado de asesinar al veterano cura de una pequeña población, personaje que —a pesar de sus arrebatos y delirios de grandeza— goza de la devoción de su grey.
En medio de la confusión, vemos a Jud actuar de manera compasiva, sentir culpa por su pasado y empeñarse en creer en un Dios amoroso que “ve las faltas, pero elige amarlas”.
Una miniserie que logró engancharme desde sus primeros minutos fue Task: Unidad especial.
El personaje principal es Tom Brandis (Mark Rufallo), agente del FBI que se dedica a visitar ferias vocacionales para entregar panfletos del buró.
Hasta que todo se complica y debe perseguir a los responsables de una serie de crímenes, emerge su pasado como sacerdote, su decisión de ser padre adoptivo y la tragedia que provoca su crisis de fe. Mientras Brandis se hinca cada noche e intenta rezar para recibir una respuesta a sus tribulaciones, solo encuentra silencio.
El anhelado consuelo no llegará de la manera en que lo espera, sino a través de sus elecciones diarias, de la comprensión y el perdón.
En su libro El loco de Dios en el fin del mundo, el escritor español Javier Cercas habla de la angustia que comenzó a sentir cuando dejó de creer en Dios, siendo un adolescente que leía a Unamuno.
La oportunidad de escribir un libro sobre el viaje del papa Francisco a Mongolia, se le presenta como un posible reencuentro con una fe olvidada tiempo atrás.
Confieso que, tanto esta obra como las mencionadas en los párrafos anteriores, me pusieron a reflexionar sobre la serendipia de lo visto y leído en vacaciones.