Francisco, acosado por la ultraderecha católica

  • Posteando
  • Bernardo Barranco

Estado de México /

El último sínodo sobre sinodalidad, el Papa recibió el embate de veteranos cardenales conservadores que temen que la Iglesia se desfonde y pierda sus principios doctrinales. Una vez más, sectores conservadores e integristas pretendieron descarrilar un gran evento convocado por Francisco. Cuestionan que, en aras de agradar y condescender con las corrientes culturales de la modernidad, la Iglesia pierda su identidad. Pero no están solos, son apoyados por grandes empresas norteamericanas y europeas que ansían el fin del pontificado de un argentino ambientalista identificado con posturas progresistas de la izquierda.

El epicentro de la oposición está en los Estados Unidos con grandes empresas y financiamiento a grupos cristianos evangélicos que se han aliado a los católicos blancos.

En Estados Unidos ha surgido un tipo de teología protestante evangélica, resultado de una fusión grotesca entre religión y Estado, entre los valores religiosos y economía capitalista, entre la fe manipulada por la política. Ha asumido un lenguaje maniqueo que divide la realidad entre el bien y el mal. El epicentro de esta tendencia teológica ultraconservadora la ubicamos en la islamofobia norteamericana que se generó con los ataques a las torres gemelas en septiembre de 2001. La frase clave está en el llamado del ex presidente George W. Bush a Estados Unidos para “liberar al mundo del mal”.

La conexión entre catolicismo y conservadurismo es profunda. Se remonta al menos a la Contrarreforma, cuando la Iglesia tuvo que defender el statu quo religioso en la Europa cristiana de la edad media, contra las críticas radicales de los protestantes. Otras raíces ultraconservadoras están en el rechazo al Concilio Vaticano II. El teoconservadurismo lo considera como un concilio fallido.

Históricamente, estos grupos de extrema derecha religiosa han percibido el movimiento por los derechos civiles, la contracultura hippie, el socialismo, el feminismo y la inmigración como amenazas al estilo de vida estadounidense. Esta ultraderecha es violenta, son pro guerra, hostiles al ambientalismo y defienden el “evangelio de la prosperidad”, así como la teología política “dominionista” asociada al racismo blanco.

Numerosos católicos, a quienes se califica de “integristas”, se han unido a estos protestantes evangélicos debido a sus preocupaciones compartidas sobre temas como el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la educación religiosa en las escuelas públicas.

Francisco ha respondido ya. Ha depuesto de su cargo al obispo Joseph E. Strickland, de Tyler, Texas, ultraconservador y duro crítico del Papa.

Se avecina una feroz lucha eclesial.


Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite