Pasó lo que se había anunciado hace meses. Si la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ordena a cuatro obispos sin el consentimiento del Papa León XIV, se opera un acto cismático. Así lo expresa el decreto del Vaticano emitido a principios de julio. Este confirma que la orden lefebvriana ha cometido un “acto de naturaleza cismática” y menciona el “cisma de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X”. El cisma es la división formal entre la sociedad formada por Monseñor Marcel Lefebvre y el Vaticano. Recordemos que el grupo católico tradicionalista fue fundado el 1 de noviembre de 1970.
Hay que diferenciar excomunión y cisma. Ambos son diferentes y no siempre se dan a la vez. La excomunión supone la prohibición de administrar y de recibir sacramentos. Al tratarse de un cisma, en este caso además se separan de la Iglesia católica.
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) fue erigida canónicamente como una sociedad de vida común sin votos. Desde los años sesenta, Marcel Lefebvre manifestó su rechazo a los cambios introducidos por el Concilio Vaticano II. Una de las banderas de este grupo es preservar la tradición católica y la misa tridentina. Desde entonces la Fraternidad mantiene un conflicto persistente con el Vaticano al rechazar aspectos doctrinales modernos como la libertad religiosa, el ecumenismo y sobre todo las reformas litúrgicas que cambiaron la misa en latín.
En febrero de 2026 la Fraternidad confirmó que ordenaría nuevos obispos sin autorización papal, lo que el Vaticano considero un acto cismático y ruptura de la comunión. La Fraternidad rechazó establecer una mesa de diálogo teológico propuesta por la Santa Sede, porque errores del Concilio y demandas no tendrán solución ni cauce.
La Fraternidad lefebvriana está presente en más de 60 países, atendiendo cientos de centros de misa, prioratos y escuelas en todo el mundo. En 2021 se informó que la sociedad contaba con 733 sacerdotes, tres obispos, 145 hermanos, 250 hermanas y 88 oblatas, distribuidos a nivel internacional.
Esta nueva ruptura tiene una larga historia. El 30 de junio de 1988, Lefebvre consagró a cuatro obispos en Écône (Suiza) sin la autorización del entonces Papa Juan Pablo II. Hubo una sanción, el Vaticano declaró excomunión latae sententiae por el acto cismático. Sin embargo, en 2009, el Papa Benedicto XVI revocó las excomuniones para favorecer el diálogo litúrgico y doctrinal con la Fraternidad, sin éxito. Ahora hay un punto de quiebre de los grupos ultratradicionalistas con el Papa León XIV.