Vaya final de visita que tuvo la presidenta de la Comunidad de Madrid en México, Isabel Díaz Ayuso. Unió a la inmensa mayoría de mexicanos y hundió a la minoría de la derecha panista que la trajo para homenajear la conquista de Hernán Cortés. Sin querer se metieron un gol que pronostica su futuro en las próximas elecciones. Nadie la boicoteó en ninguno de los actos que realizó. Solita cayó con su discurso añejo, colonialista, clasista, racista (dicen en España que llama “malinches” a las trabajadoras domésticas). Decir lo que dijo aquí es como darse balas en el cerebro. El arrepentimiento de los que se retrataron con ella debe ser con pena incluida, espero.
La presidenta Claudia Sheinbaum se amparó en la dramática historia del surgimiento de este país para responderle a la invitada. Isabel Díaz Ayuso unió a la izquierda mexicana con la española y sin querer dividió opiniones entre la derecha y los conservadores de uno y otro país, incrédulos ante los sucesos que fueron noticia mundial. Nacho Cano quedó como un mamarracho inmortalizado en su frase “sin Hernán Cortés no estaría México. Eso es así, te guste o no te guste”, sin especificar los crímenes cometidos por hacer apología del conquistador: contra su esposa Catalina, contra Cuauhtémoc, contra los indígenas en Cholula, contra los pueblos originarios que él viste de plumas y color en su espectáculo alrededor de Malinche, con patrocinio de Ricardo Salinas Pliego. Yo por lo pronto no vuelvo a escuchar las canciones de Mecano, lo juro.
Viví en España entre 1987 y 1993. Conozco de cerca a los madrileños, muchos orgullosos de aquel “encuentro de dos mundos”. No son igual los vascos o catalanes y valencianos, más respetuosos de aquellos tiempos. Se cuidan de sus comentarios. Claro, uno que otro madrileño lo hay progresista y entendedor de la historia pasada. Isabel Díaz Ayuso representa lo peor de la España franquista, aún existente. Escribí De un mundo raro sobre los sucesos de 1519 y 1521, cuando en 1992 el gobierno hablaba de eso, 500 años después. La voz de los españoles no es la de la alcaldesa madrileña. Aun cuando algunos mexicanos torpes la trajeron.
Rojo de la Vega debería recordar la pintura de Goya, la Ignorancia en El aquelarre.