A Estuardo
Amajac, municipio de Temapache, en Veracruz, no tiene más de 1500 habitantes. Debajo del asentamiento urbano palpita un sitio arqueológico de al menos 900 años. Así lo aprecian los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia, INAH, que han ido para dar fe de dos hallazgos sobresalientes —uno en 2021 y el otro en los primeros días del presente mes—, las dos figuras son conocidas como jóvenes de Amajac, cuya primera aparición ha sido motivo de disputa política en pleno Paseo de la Reforma.
No es la primera vez que se encuentran vestigios prehispánicos alrededor del Río Tuxpan —de Tabuco a Amajac—, nuestra cultura huasteca. Pero sí la primera donde se encuentra un monolito que representa a una mujer de élite, con características de gobernante (los pechos de la mujer, blusa regional, tocado en la cabeza, el oyohualli, o caracol marino). La noticia dio vuelta al mundo y se estudia por especialistas. La revista Arqueología mexicana le dedicó un reportaje.
Los músicos dedicados al huapango huasteco ya compusieron su “corrido”: “Una mujer gobernante, una mujer especial en la Huasteca importante”. O: “En la tierra naranjera, escultura de la era, es una hermosa deidad, mujer joven de alto rango” (puede escucharse en Youtube). Fuimos al lugar de los descubrimientos y constatamos que la población —incluidos los niños— sabe cuando uno pregunta de la Joven de Amajac: “Derecho, a la derecha, por la calle pavimentada”. Nos dice el custodio de la segunda joven de Amajac: “Se descubrió con vasijas, esqueletos, vasos, aquí siempre aparecen cosas antiguas”. Antiguas: entre 1450 y 1521.
La representación de la Joven de Amajac en el Paseo de la Reforma no es asunto de risa, grilla o arte. Es nuestra historia prehispánica. Y sí, es una réplica porque la original la conservan donde se hará un museo de sitio con los descubrimientos que ha hecho la población a lo largo de años. Hay un enorme orgullo en esa gente que siente que su identidad perdida por fin empieza a emerger del subsuelo. Burlarse de ello o hacer crítica de arte con intenciones intelectuales nos pinta solos. Mejor vayan a verlo: rumbo a Tuxpan se puede llegar al lugar. Y luego que lo vean, es mejor el silencio.