Tania Larios me parece un precedente delicado para el movimiento feminista. Ha empujado sus baterías contra el periodista Manuel Pedrero, tema del que se habla en los medios. Acusa al comunicólogo de “violencia política de género” hacia su persona y ha logrado que sea investigado el asunto ante el Instituto Electoral de Ciudad de México. Durante el desarrollo de las investigaciones sabremos el veredicto final. Él hasta hoy no ha querido disculparse ante ella y se defendió en el programa de Juan Becerra Acosta, un pésimo mediador.
Ella decidió abandonar el debate al que fueron convocados los dos. Lo que siga será parte de la historia del periodismo. Ella es priista. Él, declarado admirador de AMLO y la 4T sin filiación. Los dos, él y ella, jóvenes y exitosos en sus carreras. Cualquiera de los dos, ella y él, podrían tener razón según el punto de óptica política. Pero podríamos observar los antecedentes de ambos para evaluar nuestro criterio en el conflicto. Yo simplemente me inclino por la defensa de la libertad de expresión. Pedrero solo ha dado información en su medio de las contradicciones políticas en que ha incurrido Tania Larios, que hasta ahora nunca se ha pronunciado contra violentadores y violadores que existen en su partido. A mi parecer la ética de Pedrero ha sido clara y hasta inocente en su proceder: cree en los procesos legales y espera que se aclare que jamás injurió a Tania Larios, en razón de su género, como se le acusa.
Yo, defiendo al periodismo. Pedrero está en su derecho de informar lo comprobable en el proceder de Tania Larios. Sin calumniar. Lo publicado hasta hoy no parece difamación. Dos ejemplos: Larios nunca se ha pronunciado por el proceder de Alito Moreno en el zafarrancho contra los golpes a Gerardo Fernández Noroña, incluso lo justifica: hay videos. Tampoco se ha pronunciado contra Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, en prisión por acusaciones relacionadas con trata de personas y asociación delictuosa. Defender el feminismo de espaldas al priismo más corrupto no abona a la causa de las mujeres. Y creo que defender el periodismo es sano en tiempos donde dicen que la 4T está contra la libertad de expresión. No son tiempos para quedarse sin opinar.