El presupuesto participativo, según Avritzer, es una institución participativa, no un mecanismo de democracia directa, ya que ésta es una forma de “participación institucionalizada y permanente, mediante la cual los gobiernos invitan a los ciudadanos a intercambiar opiniones e influir en las decisiones de gestión”. El presupuesto participativo se realiza mediante un ejercicio institucionalizado con asambleas, mesas temáticas, consejos municipales, estatales o nacionales y, en algunos casos, consultas directas a la ciudadanía para decidir sobre el uso del presupuesto.
Es común escuchar que el presupuesto participativo nació en Porto Alegre. No es así, existen algunos antecedentes mexicanos. En el gobierno tabasqueño de González Pedrero (1983-1987) se crearon los “Centros Integradores”, como estrategia de desarrollo local y municipal para que los municipios realizaran sus planes territoriales, un antecedente de la participación en el presupuesto. Estos Centros fueron diseñados por un muy conocido especialista en la materia: Mauricio Merino, quien era titular de planeación de aquel gobierno. Un lustro antes que Brasil.
Jalisco tiene su propio antecedente: en Cuquío, entre 1993 a 2002, se instaló el Consejo Democrático Municipal que, entre otras funciones, decidía el destino de los recursos públicos en materia de obra pública.
Después de estas experiencias, el presupuesto participativo volvió a los municipios en 2011 en Tlajomulco, posteriormente en otras ciudades como Zapopan o Guadalajara, donde siguen realizándose de manera anual y en algunos casos vinculados directamente con el pago del predial. También se realizó un ejercicio de alcance estatal en 2017 regionalizado y con urnas electrónicas.
Estos ejercicios tienen el objetivo de mejorar el vínculo representativo, conocer las prioridades de la ciudadanía, fomentar la igualdad, justicia social e incluir a grupos específicos de la población. Brian Wampler los ha estudiado en Brasil y ha podido comprobar que han colaborado 11% en la reducción de la muerte infantil donde la ciudadanía ha decidido invertir en la resolución de esa problemática; o también está el caso del aumento de la recaudación municipal en 39% porque aumenta la confianza para pagar impuestos.
Ahora que se anunció un nuevo ejercicio estatal en Jalisco vale la pena conocerlo, analizarlo y participar, porque, además, participar en ellos también cumple una función pedagógica, escrita por Carole Pateman: solo se aprende a participar, participando.