A casi diez años del inicio del Mercado Eléctrico Mayorista en México, la evidencia permite evaluar su desempeño. Más allá del debate regulatorio, los datos muestran una tendencia clara de crecimiento en la participación del mercado de suministro de energía, particularmente a través de los suministradores de servicios calificados, lo que refleja un proceso sostenido de adopción por parte de grandes consumidores de electricidad.
La información más reciente publicada por Cenace confirma la existencia de un ecosistema amplio y diverso de participantes. Se registran 220 participantes de mercado con contrato vigente, entre generadores (128), suministradores (56), comercializadores (27) y usuarios calificados participantes del mercado (5). Destaca la presencia de más de cincuenta suministradores calificados registrados, lo que evidencia una oferta creciente de servicios energéticos.
Sin embargo, el dato relevante no es el número de registros, sino el de participantes que efectivamente operan, medido a través del Mercado de Balance de Potencia. En este indicador se observa que 39 suministradores calificados presentan obligación neta de potencia (uno de ellos sólo representa generación exenta en venta total, sin carga), mientras que el resto aún no registra actividad efectiva de suministro. Esto permite distinguir entre capacidad institucional instalada y operación económica real.
La evolución de la potencia asociada a los suministradores calificados permite observar con claridad la trayectoria del mercado: pasó de 127.68 MW en 2017 a 5 mil 24.94 en 2025. Si se compara con la obligación neta total estimada de compra de potencia, que fue de 46 mil 519.59 MW, se observa que los suministradores calificados de energía demandaron 10.7 por ciento de la potencia total.
El verdadero punto de inflexión ocurre en 2020, cuando la capacidad demandada de los suministradores calificados superó mil 382.93 MW. A partir de ese año, el mercado entró en una fase de expansión acelerada, con una tasa de crecimiento anual compuesta cercana a 29 por ciento entre 2020 y 2025. En términos absolutos, la capacidad demandada pasó de mil 382.93 MW a 5 mil 24.94, lo que significa que el mercado calificado multiplicó su tamaño por más de 3.6 veces en apenas cinco años. Este dinamismo supera el crecimiento natural de la demanda eléctrica nacional y apunta a un fenómeno estructural de migración de grandes consumidores hacia esquemas más competitivos, flexibles y financieramente administrables.
La lectura de estos datos es clara: las empresas han respondido a la apertura del mercado adoptando mecanismos que les permiten gestionar su consumo energético de forma más eficiente. La posibilidad de contratar suministro a través de suministradores calificados o de participar directamente en el mercado les ha permitido optimizar costos, reducir la exposición a la volatilidad y planear de manera más precisa sus estructuras de gasto. La energía eléctrica deja de ser un costo fijo y se convierte en una variable estratégica dentro de la toma de decisiones corporativas.
El crecimiento observado no es un fenómeno coyuntural, sino la manifestación de un cambio en la forma en que los grandes consumidores interactúan con el sistema eléctrico. La expansión del mercado calificado refleja confianza en un esquema donde la competencia, la información de precios y la posibilidad de estructurar coberturas generan valor económico tangible.
A casi una década de su implementación, el Mercado Eléctrico Mayorista muestra que la apertura no sólo permitió la entrada de nuevos participantes, sino que detonó un proceso de sofisticación en la demanda que continuará definiendo la evolución del sector en los próximos años.