La Paradoja del "Superpeso"

  • La tercera de Isaac
  • Carlos Gerardo Landeros Araujo

Laguna /

En los pasillos de Palacio Nacional y en las pizarras de las casas de bolsa, el dato se presume como un trofeo de guerra: el peso mexicano cotiza por debajo de las 17.20 unidades por dólar. 

Sin embargo, detrás de este "Superpeso" que desafía las leyes de la gravedad económica, se esconde una realidad incómoda: una economía interna que se contrae y un sector exportador que comienza a sangrar.

¿Por qué está tan fuerte el peso?

Contrario a la narrativa oficial, la fortaleza de nuestra moneda no emana exclusivamente de la confianza en las finanzas públicas. Se sostiene sobre tres pilares externos:

Diferencial de Tasas: Con Banxico manteniendo la tasa en 6.5% (a pesar de los recortes), el "carry trade" sigue siendo atractivo. 

Los inversionistas traen sus dólares a México para obtener rendimientos que no encuentran en mercados desarrollados.

Remesas Récord: El flujo constante de dólares enviados por connacionales inyecta una liquidez que mantiene la oferta de divisas artificialmente alta.

Debilidad del Billete Verde: El dólar enfrenta sus propios fantasmas ante la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, lo que hace que monedas emergentes como la nuestra luzcan "fuertes" por descarte.

El Lado Oscuro: ¿Quiénes pierden con un peso caro?

Para el ciudadano de a pie, un peso fuerte suena a victoria, pero para el motor productivo del país, es un lastre:

Exportadores contra las cuerdas: El sector automotriz ha visto una caída del 22%. 

Al vender en dólares y pagar costos (nóminas e impuestos) en pesos caros, sus márgenes de utilidad se evaporan. México se está volviendo un lugar "caro" para producir.

El golpe a las familias: Paradójicamente, las familias que reciben remesas hoy tienen menos poder adquisitivo. 

Esos 100 dólares que antes rendían para la canasta básica, hoy compran un 15% menos de productos nacionales debido a la combinación de inflación y tipo de cambio.

Turismo bajo amenaza: Destinos como Cancún o Los Cabos pierden competitividad frente a otros mercados del Caribe. Para un extranjero, México ya no es la "ganga" que solía ser.

La Paradoja del PIB

La cifra más alarmante es la desconexión con el crecimiento. ¿Cómo puede una moneda ser "la más fuerte del mundo" mientras el PIB se contrae un 0.8% en el primer trimestre de 2026? 

Esta divergencia sugiere que el peso se ha convertido en un activo financiero más que en un reflejo de la economía real. 

Estamos ante una "moneda de vitrina": hermosa para mostrar, pero poco funcional para el comercio interno y el consumo, el cual ya muestra señales de agotamiento según el Indicador Oportuno del Consumo Privado. 

Para entender visualmente este fenómeno, debemos observar cómo el tipo de cambio afecta el flujo circular de la economía. 

Un peso fuerte abarata las importaciones (lo cual ayuda a controlar la inflación), pero castiga severamente la competitividad externa de una nación que apostó todo al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Si el tipo de cambio baja y la productividad no sube (como es el caso actual), la competitividad cae por puro peso matemático.

El "Superpeso" no es una medalla; es un síntoma de una política monetaria restrictiva en un cuerpo económico que necesita oxígeno. 

Si Banxico no acelera la convergencia de tasas y el Gobierno no incentiva la inversión física más allá de la financiera, el espejismo terminará por romperse, dejando tras de sí una industria manufacturera debilitada y un consumo interno anémico.

La realidad es que las circunstancias nos han llevado a presentar una moneda fuerte, en un país que no puede crecer, una triste película de ciencia ficción.

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite