Apenas un año después de iniciar su segundo mandato, la administración de Donald Trump ha transformado el tablero geopolítico global.
Bajo la bandera de una versión agresiva de la Doctrina Monroe, el llamado "Corolario Trump", la Casa Blanca ha dejado claro que el Hemisferio Occidental vuelve a ser considerado su "patio trasero" exclusivo, recurriendo a la fuerza militar y a la presión económica unilateral.
La intervención en Venezuela a principios de enero de 2026, que culminó con la captura y extradición de figuras del chavismo, ha roto el consenso de América Latina como una región libre de conflictos bélicos entre estados.
Fractura con la ONU y la OTAN: Al actuar al margen del Consejo de Seguridad, EE. UU. ha debilitado aún más la legalidad internacional.
En Europa, la presión para que los aliados aumenten su gasto militar al 5% del PIB o enfrenten la retirada de tropas estadounidenses ha puesto a la OTAN en su crisis más profunda desde su fundación.
Competencia con China: El trasfondo real de estas intervenciones es la expulsión de la influencia china. EE. UU. busca asegurar el control de materias primas críticas, como el litio y el petróleo, y rutas estratégicas como lo son Groenlandia y el Canal de Panamá.
Para México, la problemática ha pasado de la retórica de campaña a una amenaza existencial.
La designación de los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras ha abierto la puerta legal en EE. UU. para intervenciones directas.
Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura firme de "diálogo sin sumisión", el riesgo de ataques con drones o incursiones de fuerzas especiales en territorio nacional es latente. Las consecuencias para México serían devastadoras:
Crisis Económica: La sola amenaza de inestabilidad militar dispara el tipo de cambio y encarece los seguros de transporte, afectando directamente las exportaciones bajo el T-MEC.
Inflación y Desabasto: El cierre de fronteras como medida de presión paraliza las cadenas de suministro, provocando un aumento inmediato en el precio de alimentos y energía.
Crisis Humanitaria: Una escalada militar en zonas controladas por el crimen organizado podría generar desplazamientos masivos de población civil hacia el centro del país o hacia la frontera norte, agravando el problema migratorio que Trump dice querer resolver.
El gobierno mexicano se encuentra en una encrucijada diplomática.
Por un lado, la entrega de objetivos prioritarios, como los criminales extraditados recientemente, sirve para "enfriar" los ánimos en Washington.
Por otro lado, ceder demasiado ante el Corolario Trump podría comprometer la autonomía política del país a largo plazo.
Dentro de toda esta problemática la verdadera pregunta no es hasta dónde llegará Trump, sino si las instituciones mexicanas y latinoamericanas pueden resistir una presión que busca rediseñar sus fronteras y políticas internas bajo el pretexto de la seguridad estadounidense.
El mundo en 2026 es más impredecible que nunca. México, por su vecindad y dependencia económica, es el país con más que perder en este nuevo orden transaccional.
La diplomacia mexicana enfrenta su mayor reto en un siglo: evitar que la "guerra contra las drogas" se convierta en una ocupación territorial encubierta y que eso nos lleve a escenarios que nunca hubiéramos imaginado.