Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
  • Cuba, México y la rana hirviendo

    La metáfora de la rana ilustra la peligrosa inacción ante amenazas graduales y la posible muerte política de la revolución cubana.
  • Causa grave para correr al ministro

    El episodio de Aguilar Ortiz es quizá el ejemplo más extremo, hasta ahora, del divorcio entre el discurso y la conducta de los nacional-populistas
  • Exiguo decir “no somos Santa Anna”

    Pocos recordatorios resultan tan incómodos para los discursos triunfalistas como la crítica de uno de los personajes más venerados de la historia por la mayoría de los estadunidenses.
  • De lástima, los diputados de Claudia

    Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum asimila ––con pragmatismo forzado–– la presión de Donald Trump para que México deje de surtir petróleo a la dictadura cubana, su inconstitucional mayoría legislativa en la Cámara de Diputados ofrece una postal
  • Transístmico: cárcel a un inocente

    La tragedia del transístmico no se resuelve con tres acusados, la realidad es más compleja que un pinche velocímetro.
  • Le espera lo peor al pueblo cubano

    Con el colapso de la URSS (marzo de 1990- diciembre de 1991) y los primeros apagones en la isla, Castro tuvo que apechugar: comenzaba un “periodo especial” porque se acabarían los apoyos del bloque ex comunista
  • Cuba y FBI: vínculos vergonzantes

    La 4T ha hecho de la soberanía una palabra talismán que invoca para todo, la blande como escudo y la usa como marca registrada.
  • ¿La culpa solo es de los de abajo?

    Cuando sucede una tragedia de infraestructura pública, la tentación oficial es buscar culpables individuales y cerrar el expediente (el chofer, el operador, el técnico de guardia), rara vez el diseño, la realización del proyecto ni las prisas
  • ¿Lujo reservar hotel o mesa…?

    La Corte del Bienestar enfrenta críticas por gastos de lujo y ceremonias, pese a su discurso de austeridad.