Hechos recurrentes

  • Al Derecho
  • Carlos A. Sepúlveda Valle

Ciudad de México /

Consultando la hemeroteca de El Universal encontramos que algunos hechos ocurridos hace medio siglo se repiten, en materia educativa la SEP anunciaba un ambicioso plan a partir de enero de 1967, mientras que la UNAM daba a conocer la reorganización de sus planes de estudio y el establecimiento de carreras cortas para evitar la deserción.

Una nota destacaba la preocupación sobre el incremento del índice de la criminalidad y señalaba que en México en 1964 se cometieron 50, 466 delitos y 52,614 en 1965. De acuerdo a los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) sólo en el mes de febrero del 2017 se cometieron 135, 766 delitos, es decir, hace cincuenta años se cometían 150 delitos diariamente y actualmente se producen (se denuncian) casi 5,000 por día. Respecto a los tipos de delitos, en 1965 se denunciaron 16,475 por lesiones y 11,884 robos (seguramente esta cifra actualmente corresponde a una semana).

Un dato sorprendente, en 1965 México tenía 45 millones de habitantes y se reportaron 6,124 homicidios, en el 2016, con 120 millones de habitantes se cometieron 18,000 homicidios, cantidad casi similar a la de hace 50 años, lo que demuestra que la agresividad de los mexicanos manifestada en el poco respeto a su propia vida y el desprecio a la vida del prójimo es un problema ancestral y no solo consecuencia del incremento del narcotráfico.

En otros temas que también resultan noticias recurrentes se informa que en diciembre de 1966 se aprobaron reformas constitucionales en materia de impartición de justicia federal y sobre el funcionamiento y jurisdicción del Tribunal Contencioso Administrativo; que se rechazaron las reformas que el PAN proponía a la Ley Federal del Trabajo, lo que según la crónica de esa sesión, “motivó el rompimiento de las relaciones cordiales que venían sosteniendo los diferentes partidos políticos”; también se destaca que después de un tercer debate se desechó la iniciativa del PPS que pretendía la desaparición del delito de disolución social (el conflicto estudiantil inició por la aplicación de esa figura penal, ¿si entonces se hubiera derogado, habría nacido el movimiento de 1968?).

En noticias internacionales se daba cuenta de la aprobación en México del Tratado para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina, hecho que resulta paradójico ahora que Corea del Norte amenaza con el uso de armas nucleares y que Estados Unidos ha objetado el Pacto nuclear que firmó el presidente Obama con Irán en el 2015.

En abril de 1967 se anunciaba que Israel y Siria combatían utilizando aviones de reacción, tanques y artillería; unos meses después, en Junio, se informaba de la Guerra en el Medio Oriente y el arrollador avance de Israel que en unos cuantos días penetró territorio jordano, tomó Jerusalén, Gaza, invadió Egipto hasta casi llegar al Canal de Suez. Cincuenta años después Siria está en guerra consigo misma y no vive en paz con Israel, a su vez, esta nación sigue en guerra con los palestinos y amenaza con establecer su capital en Jerusalén.

En Estados Unidos se informaba que en seis ciudades, entre ellas, Detroit, Nueva York, Birmingham y Kalamazoo se produjeron brotes de violencia racial, por lo que la Guardia Nacional fue llamada para contener esos disturbios provocados por turbas de negros. A pesar de los avances que en el último medio siglo ha habido en el tema racial los problemas de ese tipo son recurrentes como consecuencia de violencia policial o por otras causas.

Un hecho trascendente ocurrió en octubre de 1967, los presidentes Díaz Ordaz y Johnson firmaron los documentos mediante los cuales México recuperó El Chamizal, una pequeña franja fronteriza de la que había sido despojado nuestro país y cuya reclamación de devolución se sostuvo durante más de cien años. En su discurso el presidente Díaz Ordaz dijo, “el acto de hoy es un ejemplo de lo que puede lograrse cuando imperan la razón, la buena voluntad y el sincero deseo de preservar la amistad entre los pueblos”.

Agregó, “este acto debe ser un precedente que nos obligue a mantener permanentemente la misma firme voluntad que condujo a nuestros países a la solución de este caso, y si en tan delicado asunto pudo encontrarse una solución aceptada por nuestros dos pueblos, no hay razón alguna para que otros problemas no puedan hallar solución justa y amistosa”.

Los hechos recurrentes en Medio Oriente, Siria, Irán y otros países, demuestran que en el mundo sigue haciendo falta inteligencia, buena fe y estadistas capaces para solucionar los problemas de manera justa y amistosa, sobre todo en México, en donde los homicidios parece que mantienen las mismas cuotas que hace cincuenta años.

csepulveda108@gmail.com

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