Hay días muy raros, días marcados como efemérides que celebran diferentes aspectos de la vida cotidiana.
Por ejemplo: enero tiene días muy excepcionales. Ya en este especio hemos tratado lo referente al Blue Monday, celebrado el tercer lunes de enero. Efeméride cincelada por Cliff Arnal, profesor e investigador de la Universidad de Cardiff (Gales), en 2005 para una campaña publicitaria. El estudioso tomó en cuenta factores como “la depresión post fiestas, el mal tiempo (clima frío) y las deudas propias de estas fechas”, para imponer esta ¿celebración?, que nos recuerda las tristezas de los días lunes… como sea, existe y está marcada como tendencia mundial en redes sociales.
En este primer mes del año también tenemos el 16 de enero como recordatorio internacional del día de los —santísimos y bendecidos sean— Beatles. Una fecha maravillosa que permite a los fanáticos del cuartero Liverpool recordar y homenajear a Paul, Ringo, George y a —entrañable y absoluto— John. Por cierto, imperdible para todo seguidor y/o beatlemaniaco, la mini serie documental “Get Back” del director Peter Jackson, estrenada el pasado noviembre.
Enero tiene también uno de los días más maravillosos: el día internacional de los abrazos, ese extraordinario intercambio de buenas intenciones y recorrido por el mapa corporal de los afectos.
Los abrazos siempre son y serán el camino confortable hacia el fino arte de brindar ánimo, consuelo, aliento y bienestar en momentos adversos o por el simple hecho de demostrar afectos de sinceridad y alegría.
Hoy en día —como en cada momento— los abrazos son muy necesarios, pero todavía poco recomendados en estos contextos pandémicos. “Me quedan canciones para poderte abrazar, aunque estés lejos”, cantan los de Alma Bouquet (abrazos inconclusos, 2014).
Uno de los días más geniales del calendario de la efeméride lo constituye el 30 de enero, que está catalogado como Día Internacional del Croissant.
De acuerdo con la Real Academia Española: la palabra francesa «croissant» se ha adaptado como «cruasán», forma que se incluye en el Diccionario de la Lengua Española. El nombre francés «croissant» ‘medialuna, creciente’ se debe al parecido del bollo con la luna creciente.
Cruasán de mantequilla o cuernito (en su forma artesanal mexicana) son una de las piezas de pan más emblemáticas de la panadería que más se disfrutan acompañadas con un café o un chocolate caliente. Y, en su versión salada con jamón y queso.
Envío el sticker de los abrazos virtuales, me sirvo un café y me desayuno un cuernito teniendo como fondo las canciones del álbum rojo de los Beatles. ¡Qué más se puede pedir!
Celeste Ramírez