Que iban a boicotear el inicio del Mundial de futbol. Ajá.
Que iban a bloquear los ingresos al Estadio Azteca para frenar la inauguración de la Copa del Mundo. Ajá.
Que iban a seguir a la Selección Nacional a donde se presentara para protestar y causar caos. Ajá.
Que no iban a retirar sus plantones hasta que el gobierno federal cancelara la ley del ISSSTE. Ajá.
Que sus demandas eran urgentes e innegociables. Ajá.
Al paso de los días, ha quedado de manifiesto lo dicho hace un par de semanas: la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación forma parte del reparto del régimen cuatrotetísta y todos debemos saber, siempre, cuál es el final de sus intervenciones.
Sus amagos, las protestas y proclamas son ciertas, el daño a comerciantes establecidos y vecinos son reales, la toma de casetas son de verdad, pero sus temporalidad y localización son parte de un libreto que se administra a conveniencia del régimen.
Algunos dirán que la CNTE no se fue con las manos vacías porque le darán 800 millones de pesos, pero ahora sabemos que es la renta pagada convenida por ganar la plaza pública, por desplazar a otras protestas legítimas, por prefabricar un escenario político a modo.
¿Cuándo en las mañaneras se dijo que iba a investigar cómo se financiaban las protestas de la CNTE? Jamás. Pero esto sí se dijo en contra de movimientos como los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas.
¿Quién financia las protestas de la CNTE? El erario, porque los sindicatos reciben y administran las cuotas sindicales que paga el gobierno con los impuestos de todos y porque el régimen jamás despide a maestros de la coordinadora que abandonan las aulas para irse a los montajes periódicos.
En cualquier empleo serio se despide a quien se ausenta de manera injustificada determinada cantidad de días, pero a los maestros de la CNTE no se les cancelan sus quincenas, por el contrario, al final del día el sindicato obtiene “bonos” de hasta 800 millones de pesos.
El segundo elemento que es como la kriptonita para la CNTE, son las vacaciones: sus líderes son muy combativos, excepto en periodos vacacionales. Reiniciando el ciclo escolar, volveremos a saber de ellos.