Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del PAN, quedó en el centro de la impugnación presentada por Omeheira López Reyna, quien lo acusa de romper la neutralidad durante la contienda para renovar la dirigencia azul en Tamaulipas y haber enviado señales de respaldo hacia César Verástegui.
El motivo: una felicitación de cumpleaños que Romero publicó en redes sociales, en la que además de expresarle buenos deseos, cerró con la frase “Seguiremos defendiendo a Tamaulipas”, mensaje que la excandidata interpreta como una muestra de cercanía y respaldo político.
En un juicio de inconformidad ante la Comisión de Justicia del propio CEN panista, sostiene que esa intervención vulneró la imparcialidad y equidad que debían regir la elección interna.
También acusa que la planilla encabezada por Gloria Garza llegó a la contienda con ventajas acumuladas, como una presunta promoción anticipada desde meses antes del periodo oficial, mayor exposición pública, uso excesivo de recursos y una estructura política que, desde su perspectiva, generó una competencia desigual.
Otro de los reclamos se refiere a la inclusión de Alejandro Llanas en la planilla de Garza. Cuestiona su registro por los antecedentes públicos relacionados con sanciones de autoridades estadounidenses contra una empresa vinculada a él y sostiene que, aunque posteriormente fue sustituido, ello no elimina la presión que, a su juicio, pudo generar entre la militancia y su posible aporte económico.
También cuestiona que Verástegui y Gerardo Peña hayan participado en el proceso interno mientras mantenían sus cargos como diputados federal y local. Exige la nulidad de la elección. Parece estar librando esta batalla prácticamente sola.
¿Estamos frente a una verdadera ruptura interna o ante una disputa entre grupos que, al final, forman parte del mismo entramado panista? siendo la presunta carta del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca para conservar influencia dentro del PAN estatal, ni él ni su hermano Ismael han fijado una postura.
Por ahora, la batalla está en manos de la Comisión de Justicia del partido, pero el verdadero desenlace será político: saber si el panismo tamaulipeco está frente a una fractura o simplemente ante una negociación de poder.