Y no me refiero a la extraordinaria película de Jack Nicholson de los años 70 lector mío, le estoy hablando de que el Sur de Pachuca hoy en pleno 2026 se ha convertido en lo más parecido a una arteria de la Ciudad de México en hora pico, es decir, en un mega estacionamiento.
Cada mañana y cada tarde, miles de automovilistas quedan atrapados sobre el Felipe Ángeles rumbo a la capital del país, bueno, que en realidad el problema en honor a la verdad ya no corresponde únicamente a las horas pico, ahora cualquier accidente, lluvia, obra o vehículo detenido basta para paralizar toda esa zona.
Esto no es nada raro, ya que es la consecuencia lógica de años de crecimiento urbano sin una planeación decente. En su momento los gobiernos autorizaron fraccionamientos, plazas comerciales y nuevos servicios, pero la infraestructura vial permaneció prácticamente igual, sin ordenamiento territorial y sin transporte público eficiente.
Las respuestas buscadas para salir de este embrollo han sido varias, incluso el Congreso del Estado ya pidió abrir el carril confinado del Tuzobús para aliviar la circulación, esto ayudará, aunque solo sería un alivio momentáneo, ya que al poco tiempo también colapsaría además de que iría en contra natura al propósito de ese sistema, que es tener un carril exclusivo para ese transporte. Por otro lado, está el anuncio de ampliar a 8 carriles la carretera México-Pachuca y la creación de nuevas conexiones viales para distribuir el tránsito y facilitar la salida hacia la Ciudad de México, estas, son en verdad obras necesarias pero insuficientes si solo se ven como piezas aisladas.
Pachuca necesita infraestructura, pero sobre todo una política integral de movilidad. Más carriles pueden descongestionar temporalmente es verdad; pero, sin transporte público confiable, sincronización semafórica, rutas alternas y conexión con el futuro tren México–Pachuca, pronto todo aquello volverá a saturarse.
La buena noticia que yo veo es que el problema finalmente ocupa un lugar relevante en la agenda del que despachaen Plaza Juárez. La inversión anunciada representa una oportunidad para corregir décadas de improvisación. Así que si gobierno, Congreso y municipios hacen bien las cosas,La Bella Airosa podrá comenzar a diseñar la movilidad que necesitará para el mañana. Al tiempo veremos.