En la política no existen casualidades, todo está perfectamente planificado y no hay espacio para el azar. El mensaje entre líneas que mandó el gobernador Alejandro Armenta durante la semana fue contundente: Puebla es plaza de primera división del futbol mexicano.
La proximidad del góber con la Federación Mexicana de Futbol tiene un código implícito: la FMF cuenta con el estado de Puebla como un aliado estratégico. La firma de un convenio entre la Federación y la Universidad del Deporte, el torneo nacional infantil que se desarrolló en Puebla a finales de 2025 y el inminenteanuncio de un partido dela Selección Mexicanaen el estadio Cuauhtémoc —previo al Mundial— son una declaración de intenciones del gobierno poblano en medio de las turbulencias que afronta el Club Puebla por la cruzada política abierta de Ricardo Salinas Pliego, actual propietario del equipo de la Franja.
El gobernador Armenta sabe perfectamente el costo político que conlleva perder un equipo de futbol de la primera división, por su parte, la Federación Mexicana de Futbol y la Liga MX advierten la relevancia de mantener a Puebla como sede en el balompié mexicano.
Mientras Salinas Pliego ya no va ni a las juntas importantes de la Femexfut, el gobernador Armenta con su corte deportivarecibió en la oficina de representación del gobierno de Puebla en la capital del paísa Mikel Arriola, Ivar Sisniega e Íñigo Riestra, los tres personajes clave en la pirámide corporativa del futbol mexicano.
La inflación de la Liga MX ha cambiado drásticamente en las últimas décadas la dinámica de “los dueños del balón” y de quiénes pueden pertenecer a dicho club de élite. Los gobiernos estatales fueron durante muchos años los mecenas del balompié, era relativamente fácil cargar al erario la operación de un club del máximo circuito, hoy es imposible para un gobierno encarar un reto así, empero, siempre habrá formas de “acercar” a los empresarios e “incentivar” la compra de un equipo, y tal es el caso.
Se estima que en cuestión de meses, quizá de semanas, pueda haber humo blanco respecto a un grupo de empresarios ligados a Puebla que entren a “hacerle el quite” al Tío Richie para salvar a los Camoteros que actualmente están totalmente arrumbados y al garete.
Por primera vez desde la cúpula del Ajusco hay señales al respecto, ambas alentadoras para la afición del Puebla. Primero fue el director general de TV Azteca, Rafael Rodríguez Sánchez, quien descartó tajantemente “el borrego” de una supuesta venta del Puebla a José Luis Higuera para mudar la franquicia a Morelia. Posteriormente, en una entrevista a la revista Expansión, el director de deportes de la televisora, Rodolfo Ramírez, admitió que Grupo Salinas está abierto a escuchar ofertas por La Franja, no desestimó el interés de los posibles compradores, aunque advirtió sobre el proceso y los filtros de una eventual venta.
El futuro del futbol poblano está en puntos suspensivos, pero parece que los astros comienzan a alinearse y los colores del Puebla pueden ser otra vez para gente que quiera al equipo y lo dote de identidad.