Hay una lectura que vale la pena hacer desde Puebla ante el anuncio del nuevo estadio que construirán los rojinegros del Atlas y la Universidad de Guadalajara: una cosa es el futbol, otra el beisbol y otra el golf. Aunque los tres proyectos formen parte del universo de Grupo PRODI, no significa que uno tenga que vivir a costa del otro.
Para la afición de los Pericos, entonces, puede haber tranquilidad. La llegada de José Miguel Bejos a Guadalajara con la cartera abierta para impulsar un inmueble que rondará los 5 mil millones de pesos habla de una apuesta fuerte por el futbol, pero no representa un riesgo para la Novena Verde. Son proyectos distintos, con objetivos distintos y, de acuerdo con la lógica planteada por el grupo, con caminos independientes.
Y esto es importante porque en Puebla cualquier movimiento relacionado con PRODI inevitablemente genera preguntas sobre el futuro de los Pericos. Es entendible. El beisbol ha encontrado estabilidad y resultados en los últimos años y la afición quiere saber que esa apuesta continuará. Pero el proyecto de Guadalajara no llega para sustituir, competir o restarle espacio al que existe en Puebla.
El nuevo estadio es una inversión de gran calado que coloca al futbol en otra dimensión dentro del grupo. El Atlas y la Universidad de Guadalajara tendrán la posibilidad de contar con un inmueble moderno, diseñado no solamente para recibir partidos, sino para generar actividad durante todo el año. La intención es que el estadio sea un negocio más allá de los 90 minutos.
Y ahí está probablemente la clave de todo esto: diversificar no necesariamente significa mezclar. El golf tiene su propio camino desde hace muchos años, esa es la principal pasión de Pepe Miguel, el beisbol tiene el suyo con unos Pericos que ya fueron campeones y actualmente son el rival de mayor respeto para el equipo con más títulos de la Liga Mexicana —los Diablos Rojos del México— y ahora el futbol tendrá una apuesta particularmente ambiciosa en Guadalajara con el tradicional Atlas. Tres disciplinas, tres proyectos y tres formas diferentes de entender el negocio deportivo.
La llegada de un empresario como José Miguel Bejos le hace bien al deporte profesional. Confirma que hay visión y pasión en el mundo empresarial, que el deporte es tan trascendental como cualquiera actividad cultural o social.
En medio de todo esto aparece inevitablemente la añoranza por el estadio Jalisco. No porque vaya a perder de un día para otro su importancia, sino porque ningún inmueble nuevo puede comprar la historia que ya existe ahí.
El Jalisco es parte de la memoria del futbol mundial, pero también es cierto que la nostalgia no puede detener la evolución de la infraestructura deportiva y las necesidades de dos equipos (los Leones Negros y el Atlas). El nuevo estadio no tendrá la historia ni el aforo del Jalisco cuando abra sus puertas, pero esta última se construirá con el tiempo.