Diego Enrique Osorno
  • La negada crisis mexicana en la ONU

    Algunas tardes de lluvia, don Gerardo contemplaba con agrado el cerro verde y relampagueante frente a su lugar de trabajo.
  • La vida ha sido mi psicólogo

    De manera muy veloz, El Canelo se había convertido en una figura del deporte mexicano que contaba con contratos de televisión y jugosos patrocinios comerciales: “Yo lo que quiero es ser el mejor, uno de los mejores en la historia del boxeo”
  • Pancho Garfias tras bambalinas

    A finales de 2003, durante la 59 Legislatura, Francisco Garfias me enseñó los entresijos de San Lázaro.
  • El boxeador que no quería ser Julio César Chávez

    Desde su infancia, Saúl Álvarez Barragán aprendió a defenderse: relata que su cabello rojo y sus pecas lo distinguían de los demás niños y lo hacían blanco de burlas, pero aunque no buscaba las peleas callejeras, tampoco se dejaba humillar
  • El bienestar de Amílcar Olán

    Fuentes oficiales me confirman que hay investigaciones en curso, además de que el SAT atribuyó ya públicamente a esta empresa una omisión de 834 millones de pesos
  • Levantarse once veces

    Oscar de la Hoya recuerda que cuando tenía 6 o 7 años su padre lo llevó a un bar de Los Ángeles para ver una pelea de Julio y ahí descubrió la devoción que un boxeador podía despertar. “Yo quería que la gente se sintiera así conmigo”, revela
  • No fue la funeraria

    Supongamos que la nueva línea de investigación del gobierno sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa consiguiera demostrar una verdad funeraria.
  • Ganar y perder

    Un golpe de De la Hoya abrió una cortada en el rostro de la leyenda: “yo estaba bien enfocado, tenía un trabajo que hacer; cuando estás arriba del ring no puedes pensar ‘este es mi ídolo’, no puedes pensar así porque te noquean”
  • Antonio Santana Maestro

    Me llamo Antonio Santana Maestro y estoy aquí, porque uno siempre está en algún sitio, eso dice mi madre.