Todos para una y una para todos

Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

A Ruffo, ese

gran mexicano

M+.- Alí Babá le encomendó a su corcholata cuidar a sus 400 ladrones, pero no le dio facultades de dominio, por eso no puede entregar a ninguno de ellos ante la justicia, independientemente de lo que le cueste solapar a Rocha, Inzunza, Marina del Pilar y a muchos más. Su misión es precisamente asegurar la cohesión de la rufianada dándole impunidad a tan bellísimas personas, y de ello depende que no la destrone.

Recordemos el gruñido amenazante del gobernador de Sinaloa cuando supo que el imperio tiene preparada para él y sus allegados una cariñosa acogida. Advirtió desafiante: “Si caigo yo, caemos todos”. En efecto, en esa cofradía de asesinos y ladrones son todos para una y una para todos. No se unen por valores éticos y patrióticos, sino por las ambiciones y complicidades entre sí. No son asaltantes solitarios sin conexión, son bandoleros que cumplen funciones concertadas y que según sus méritos reciben la parte alícuota del ensangrentado botín.

Ello explica los cotidianos desatinos, mentiras y contradicciones de la desmirriada corcholata. Va un ejemplo: cuando decía no entender “por qué hablan de que gobernadores y otros altos funcionarios de Morena son informantes de la DEA, el FBI y la CIA”, y se preguntaba “¿qué tendrían que informar?”, estallaron los audios de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, ofreciendo dar todo a las agencias de EU, incluyendo información obtenida en las reuniones del Gabinete Seguridad en las que ha participado, a cambio de no ser perseguida.

Si imperara la ley esa sabandija sería defenestrada ipso facto y llevada ante la justicia. Aquí no. Aquí discuten si la engañó o no su enemigo jurado el exgobernador Bonilla. Y éste le dijo a Azucena Uresti y a José Cárdenas que personalmente le entregó a Tartufo cuatro expedientes con pruebas irrefutables de las fechorías cometidas por la que llamó: “narcogobernadora vinculada al cártel Jalisco Nueva Generación”, advirtiéndole al susodicho que llevaría el caso a la tribuna del Senado; y afirmó que el piojoso asesino le respondió tajante: Tú eres mi amigo, pero ella es la gobernadora y yo tengo que apoyar al movimiento. También aseveró que lo mismo ha informado a Sheinbaum sin resultado alguno. Por esa colusión, funcionarios yanquis califican de conexión mortífera la del gobierno mexicano con el narcotráfico.

Nuestras autoridades presumen una colaboración sin precedentes con las de EU, pero omiten decir que en esa tarea no pueden afectar a los altos funcionarios ni a sus familias. Por eso la DEA, el FBI y la CIA están de plácemes al recibir a muy encumbrados narcomorenos delatándose entre sí para tratar de salvar sus respectivos pellejos.

Es obsceno que la justicia mexicana sólo actúe contra líderes opositores, aunque carezca de pruebas.


  • Diego Fernández de Cevallos
  • Abogado y político mexicano, miembro del Partido Acción Nacional, se ha desempeñado como diputado federal, senador de la República y candidato a la Presidencia de México en 1994. / Escribe todos los lunes su columna Sin rodeos
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite