Visto desde un ángulo de reclutamiento laboral, los ciudadanos, a la hora de votar, hacen algo parecido a contratar a ciertas personas para hacerse cargo de los puestos de poder y dirección de la “empresa común”: el gobierno.
Si seguimos esa analogía, podríamos comparar las campañas con la etapa de reclutamiento, y sirve a cada candidato para presentar su “CV” a sus empleadores: la ciudadanía. Los políticos tradicionales aprovechan para difundir decenas de logros alcanzados gracias a su genio y labor en puestos previos, acompañados de fotografía profesional y sonrisa mecanizada.
En la etapa de reclutamiento, el candidato, además de presentar su hoja curricular a quienes lo contratarían, agrega a su labor de convencimiento “cartas de recomendación”, en esto caso, partidos que los postulan, personajes políticos que los promueven, gente que les apoya.
Durante muchas semanas, el candidato busca hacer llegar su “CV” al mayor número de empleadores (ciudadanos) y presume sus “cartas de recomendación”.
Pero hay candidatos, es decir, gente en busca de empleo como gobernante, con un concepto de su empleador (ciudadano) un tanto distorsionado, pues lo considera incapaz de pensar la mejor opción, de modo tal que le hace llegar algún incentivo, por ejemplo, un bote de pintura, un tinaco, un contrato, etc., para ayudarle en su decisión.
Es inimaginable pensar a una persona en busca de trabajo tratando de sobornar a su posible empleador para lograr el contrato, y de hacerlo generaría la suficiente duda acerca de sus principios éticos y una razón suficiente para no contratarlo.
Pero en la “empresa común” (el gobierno), asediada por la práctica política corrompida, pareciera que esto es una delicadeza irrelevante y se atreven a seducir con tales regalitos.
A partir de ayer, en Coahuila, cientos de buscadores de nuevo empleo, llamados también candidatos, harán llegar a la ciudadanía sus reseñas curriculares, cartas de recomendación y algunos hasta incentivos. En México, no son pocos los candidatos luego convertidos en gobernantes que hoy son prófugos de la justicia.
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