Que la noticia sobre la diputada Brenda Carrera tras su cambio de Morena al PVEM presenta un caso de realineamiento político y negociación de poder. Su informe de actividades, acompañado por el coordinador del PVEM e inusual presencia multipartidista, demuestra que su movimiento no fue una simple renuncia, sino una reubicación estratégica que le ha granjeado nuevos aliados. Sin embargo, el meollo del asunto está en su evasiva postura respecto a la crucial reforma al Poder Judicial. Al declarar que “se está estudiando el dictamen”, emplea el clásico lenguaje político para ganar tiempo, pero va más allá al condicionar su apoyo. Su afirmación de que si es el dictamen “que estamos proponiendo, claro que sí nos vamos juntos” no es una aceptación, sino una advertencia. Con esta frase, deja claro que su voto no es automático y que su lealtad ahora está con la posición que negocie su nueva bancada.
Que parece que el famoso “Jalisco no se raja” se está aplicando de forma peculiar en las negociaciones con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez. Mientras los agricultores guanajuatenses amenazan con paralizar el país y los michoacanos muestran su histórica capacidad de movilización, Jalisco parece traer otra estrategia. Tras cinco horas de diálogo que solo produjeron una minuta de buenas intenciones y la promesa de otra reunión; el Gobierno Federal aplica su estrategia favorita: ganar tiempo hasta que el desgaste derrote a los productores. Y mientras los jaliscienses, principales productores del país, mantienen “en pausa” la protesta. El 27 de octubre veremos si Jalisco “no se raja”.
Que la reciente visita del senador Luis Donaldo Colosio Riojas a Guadalajara trasciende por completo el simple protocolo. Se trató de un acto cargado de simbolismo político donde, a través del elogio, se enviaron mensajes contundentes. El reconocimiento al Instituto de Cancerología como “el más moderno del país” y el aplauso a la decisión de Jalisco de no incorporarse al esquema federal de salud no son simples cumplidos. Son una crítica velada, pero directa, contra el gobierno federal. Colosio, al señalar que “francamente pues eso no se está dando” en el resto del país, está validando una narrativa de contraste: la eficacia de una administración local versus la deficiencia del proyecto nacional. Algo ahí se está cocinando.