Que la reunión del gabinete legal y ampliado de Jalisco con el gobernador Pablo Lemus Navarro, celebrada en Ajijic, no dejó aún claro cuáles son los cambios, pero sí un claro mensaje de urgencia y exigencia desde la cabeza del Ejecutivo. Según versiones de quienes asistieron, el gobernador cerró la sesión con una intervención de más de una hora, dirigida a secretarios, coordinadores y al área de comunicación. En un tono descrito como directo y demandante, el mandatario pidió ser informado de “todo lo importante, lo que pueda impactarle a la gente”. Pero dejó en claro que espera decisiones y ejecución inmediata por parte de su equipo. No quiere zopilotes estreñidos, fue una de las frases que resonó en el salón, en alusión a funcionarios que —en su visión— planifican y no obran. El llamado final fue a recordar “los distintivos que nos han hecho llegar a donde estamos: niñas y niños”.
Que la reunión de trabajo de la llamada “agenda Jalisco”, celebrada este lunes en Chapala, tuvo un protagonista inesperado y preocupante: el brote de sarampión que ha colocado al estado en el primer lugar nacional de casos. Este tema de salud pública emergió como prioritario durante los análisis, y en respuesta, se emitieron los consejos de una figura con experiencia federal al equipo asesor estatal. Se trata de Salomón Chertorivski, para aconsejar sobre la necesidad de reforzar la estrategia estatal frente al repunte, un desafío que requiere coordinación epidemiológica, logística de vacunación y comunicación de riesgo..
Que mientras los gobiernos impulsan el emblemático tren Querétaro-Jalisco-Guanajuato como símbolo de desarrollo, la cruda realidad de la región la escribe “Pueblo Quieto”: comunidad en Guadalajara silenciada por la violencia del crimen organizado que controla carreteras y extorsiona a sus habitantes. La pregunta no es cuándo llegarán los rieles, sino si será posible construir progreso sobre una tierra donde la delincuencia sigue marcando el ritmo cotidiano.