Que el llamado del gobernador Pablo Lemus Navarro a sus homólogos del Occidente del país resonó con fuerza, tras la iniciativa presentada por la diputada federal Claudia Salas para ordenar la seguridad en las centrales camioneras y enfrentar directamente la crisis de desapariciones. Los gobernadores cerraron filas ante cifras alarmantes y casos cada vez más recurrentes. Se perfila así un bloque político decidido a presionar a quienes aún minimizan el problema en San Lázaro, reforzado por la señal de aprobación que llegaría desde Palacio Nacional, de la voz misma de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Que en una reunión privada y de trabajo encabezada por el secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez, y la rectora de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Karla Planter Pérez, junto con sus respectivos equipos técnicos, se concretó una alianza estratégica decisiva para reforzar al máximo la capacidad de vacunación en el estado, mediante la integración formal de estudiantes y académicos universitarios como fuerza clave en las brigadas de vacunación, con el objetivo preciso de movilizar todos los recursos necesarios para alcanzar la ambiciosa meta de aplicar 2 millones de dosis, lo que permitirá ampliar la cobertura, acelerar el proceso de inmunización y fortalecer la respuesta sanitaria, especialmente en zonas de menor acceso, marcando así un precedente de colaboración interinstitucional donde la comunidad universitaria se suma de lleno a una prioridad de salud pública de alto impacto para Jalisco.
Que el gobernador de Jalisco ha alzado la voz: acusa directamente a los presidentes municipales de no querer colaboración para desmantelar las máquinas tragamonedas que el crimen organizado instala en tiendas de barrio. La razón expuesta es jurídica: el estado no puede actuar solo, requiere la dirección legal de los municipios. Sin embargo, la constante es la falta de voluntad en las alcaldías. Ya es hora de que le hagan caso a Pablo Lemus y se pongan a trabajar; de lo contrario, inevitablemente surgirá la pregunta: ¿sus intereses son otros?