Que la violencia posterior al operativo revela la verdadera naturaleza del CJNG: no es una estructura que dependa de un solo hombre. La coordinación para ejecutar 65 bloqueos simultáneos, quemar patrullas y atacar sucursales bancarias en Jalisco, además de 19 estados del país, en cuestión de horas demuestra que el cártel tiene un sistema de respuesta inmediata perfectamente engrasado. Para las autoridades, el saldo es contradictorio: capturaron al objetivo prioritario, pero el grupo mostró que su capacidad de fuego y logística sigue intacta. La lucha contra sus células operativas será tan compleja como la cacería de su líder.
Que detrás de las cifras hay una tragedia con nombre: Mario Fernando Medina Tejeda, agente de la Fiscalía del Estado asesinado en un cruce concurrido de la ciudad. Su muerte nos recuerda que los servidores públicos son el escudo entre la ciudadanía y el crimen, y muchas veces pagan el precio más alto. Pero el terror también lo vivieron los civiles atrapados en sus autos mientras grababan incendios, los que vieron saqueos y los que pasaron el domingo encerrados por miedo. El “código rojo” no es un término policiaco: para Jalisco fue un día de pánico colectivo.
Que Jalisco se prepara para el Mundial 2026 y este “domingo negro” proyecta la peor imagen posible: narcobloqueos, vehículos quemados y caos en la Perla Tapatía. La captura de “El Mencho” es un éxito operativo, pero el costo mediático fue altísimo. El episodio envía un mensaje contradictorio al mundo: el Estado puede capturar capos, pero el crimen organizado puede paralizar una ciudad en minutos. El verdadero reto ahora será reconstruir la percepción de seguridad con la mirada internacional puesta en Jalisco.
Que mientras Guadalajara ardía en bloqueos y violencia, la ausencia del Ejército y la Guardia Nacional en las calles dejó a los tapatíos con una verdad incómoda: la población queda sola. Hace falta presencia real, no solo operativos focalizados. Hace falta que la autoridad camine las mismas calles que los delincuentes incendian. Porque de nada sirve capturar al líder si la ciudad se convierte en territorio abandonado..