Que esta semana la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en Guadalajara podría dictar una sentencia acumulada sobre las impugnaciones a la regla de “transversalidad” en Zapopan y los lineamientos del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), para designar candidatas en ocho municipios de la Zona Metropolitana de Guadalajara. La polémica creció cuando el Tribunal Electoral del Estado de Jalisco (TEEJ), endureció los lineamientos originales en Zapopan: no basta con que la candidata sea mujer, también debe pertenecer a comunidades indígenas, LGBTTTIQ+ o tener discapacidad. Esa "transversalidad" generó críticas generalizadas e impugnaciones de Morena, MC, PRI y organizaciones feministas que denuncian la exclusión. El PAN, curiosamente, no impugnó. El proceso tiene a los liderazgos y aspirantes comiéndose las uñas al filo de la silla.
Que se metieron a la entrada de Morena como quien entra a su casa después de encontrar la llave puesta. Claro, los del partido Hagamos —el instituto político de la Universidad de Guadalajara, aunque perdieron el registro en 2024 y eso los inhabilita para no participar en las elecciones— se colaron al Consejo Político de Morena. Y ahí estaba muy alegre Mara Robles, junto a otros jóvenes de la máxima Casa de Estudios, todos muy contentos en el acto donde Ariadna Montiel tomó protesta como nueva dirigente nacional. Eso sí: la UdeG no presta su logo para campañas, pero su personal político sí presta la sonrisa para las fotos. Ni tan mal.
Que el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara se volvió a rugir, pero esta vez no fue solo con la memoria de Raúl Padilla López —ese hombre complejo, controvertido, “como lo son los grandes”, de acuerdo con palabras de la propia Karla Planter . Fue también el preludio de lo que se viene: el primer informe de labores de la nueva rectora general, una cita que ya despierta más expectativas que un estreno en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).