Que Maná demostró que sí es profeta en su tierra. Este concierto gratuito en La Minerva no fue solo música; fue un abrazo masivo de 170 mil almas a la banda que nació aquí. Fher y los suyos regresaron para encender el alma tapatía y agradecer el cariño, justo cuando la ciudad se prepara para un hito histórico. Es el preludio perfecto para recibir a la Selección de Javier Aguirre en su primer partido mundialista en la tierra del mariachi. La pasión del rock se fusionó con la fiebre del futbol; La Minerva se vistió de fiesta. La emoción ya está en el aire para este duelo inédito. ¡Qué vibrante es Guadalajara! Que suene el himno, que ruja la afición. El mundo tiene los ojos puestos en esta Perla Tapatía, donde el deporte y la cultura se dan la mano.
Que mientras Maná y La Minerva vibran con el rugido mundialista, otra despedida ocurre en silencio institucional. Paula Ramírez Höhne deja su cargo como árbitro electoral con un escueto “creo haber cumplido”. No hay mariachis ni multitudes para quien llevó los procesos anteriores. Su partida ocurre justo cuando otros “jugadores” ya calientan motores para el partido electoral de 2027. Ojalá que el arbitraje que viene no se vea afectado porque en la cancha política, también necesitamos profetas en su tierra.
Que mientras Ariadna Montiel pregonaba la alianza sagrada con el Verde en 17 estados, los dirigentes del PVEM en Jalisco hicieron mutis por protocolo. ¿Manita de puerco o prudencia estratégica para no alterar el avispero tapatío rumbo a las intermedias? El silencio Verde en la tierra del mariachi habla más que mil discursos. Morena hoy parece más preocupada por no romper con sus socios que por escuchar a la gente. La alianza suena bien, pero cuando callan justo donde importa, algo no cuadra. En Jalisco, el “caminar juntos” huele a acuerdo de despacho, no a convicción. El 2027 dirá si fue unidad o sumisión.
Que la diputada Norma López le puso pies y cabeza a la historia legislativa de Jalisco: esto no es un reality show, es el Congreso. Que 5 de 7 comisionistas faltaran justo cuando se iba a discutir el reclutamiento forzado de menores es inadmisible. En la entidad este flagelo duele y urge. No es juego, no es farándula: son vidas en riesgo. Quienes no asisten están fallando. Punto.