Que qué bonito fue mientras duró. La Selección Mexicana de Javier Aguirre sigue con vida en el Mundial, pero Guadalajara ya finiquitó su compromiso con la FIFA. Los reflectores se apagan, las calles vuelven a la normalidad y con ello, los problemas que nunca se fueron. El agua con olor a podrido, el tráfico eterno, la inseguridad y el SIAPA endeudado hasta el cuello regresan con fuerza a la discusión pública. El Mundial fue un espejismo; ahora toca enfrentar la realidad y exigir soluciones de verdad.
Que el problema del agua con olor a podrido en la Zona Metropolitana de Guadalajara sigue tan fuerte como siempre. El diputado Tonatiuh Padilla propuso posponer los descuentos hasta que Jáuregui presentara su plan financiero, pero José Luis Tostado, coordinador de Movimiento Ciudadano en el Congreso de Jalisco, negoció votar los descuentos y citarlo este lunes. ¿Resultado? La Comisión no fue convocada. El compromiso quedó en el aire, el director sigue sin dar la cara y miles de familias siguen recibiendo agua turbia y maloliente, mientras el SIAPA arrastra una deuda de 18 mil millones de pesos. Mientras tanto, en las colonias de GDL, abrir la llave sigue siendo un acto de fe: nadie sabe si saldrá agua o si saldrá más bien un caldo de dudas y promesas rotas.
Que el nuevo partido nacional Somos México llega con una propuesta que llama la atención: 20 por ciento de candidaturas para madres buscadoras, defensores de derechos humanos y líderes sociales. Guadalupe Acosta Naranjo sabe que Jalisco es clave: segundo distrito electoral, voto castigo y problemas urgentes que los partidos tradicionales no resuelven. Pero las buenas intenciones no bastan. Si Somos México logra traducir ese discurso en candidatos fuertes y presencia territorial en Jalisco, podría ser la revelación de 2027. Si no, será otro partido que promete mucho y cumple poco. Jalisco está en el radar; falta ver si están listos para el peso de la plaza.