Que ya cobran sentido las quejas ciudadanas y las denuncias de que médicos del gobierno se niegan a expedir certificados de enfermedades gastrointestinales e infecciones en la piel. Porque, claro, si no hay diagnósticos, no hay problema. Pero la Secretaría de Salud, que encabeza Héctor Hugo Pérez, ya reconoció un preocupante aumento de enfermedades. Sólo que, según la versión oficial, el culpable es el calor. Bien raro, porque hace más de un mes que el termómetro bajó de 34 a 26-27 grados centígrados. Otro dato que no encaja: los casos se concentran en los principales municipios del estado. Esos mismos donde, casualmente, el agua que llega a las llaves trae metales pesados y residuos. Pero no, debe ser el calor. Lo único claro en este tema del agua es que el termómetro no coincide con el discurso oficial.
Que mientras Verónica Delgadillo viajó al Senado a pedir justicia para Guadalajara y que la Federación destine recursos para el agua que arrastra 70 años de abandono, su compañero de partido, Clemente Castañeda, presentó una iniciativa para descentralizar la inversión pública y recuperar el Fondo Metropolitano. Ambos coinciden: la ciudad más grande del occidente merece recursos acordes a su tamaño. Pero esa misma lógica no aplicó en el Congreso local, donde los morenistas encabezados por Miguel de la Rosa sostienen la versión de que no más recursos para Jalisco por años de corrupción.
Que obligados a armonizar la reforma electoral federal con la local, los diputados de Jalisco se sacaron de la manga una fórmula que, sencillamente, no cierra por ningún lado. La lógica legislativa quedó así: si el municipio tiene más de 500 mil habitantes, tocan 15 regidores; si tiene entre 50 mil y 500 mil, tocan 14. ¿La diferencia? Un regidor. Uno solo. El contraste desacomoda porque por ejemplo: La Barca, con 39 mil habitantes, tendrá 14 regidores; Zapopan, con 1 millón 476 mil, tendrá 15. Es decir, un municipio 37 veces más poblado obtiene sólo un regidor adicional. La reforma pasó con 32 votos a favor. Solo tres en contra, todos de la bancada del PRI, encabezada por Cuquis Camarena. Quizá ellos sí llevaban calculadora. La nueva aritmética electoral: entre más grande la ciudad, menos vale tu voto.