Que ya entramos a la tercera etapa para elegir la nueva presidencia del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco. La caballada pasó de 96 a 54 en la segunda ronda y ahora, como en la canción, ya sólo quedan 29. Igualito que para los consejeros del INE: examen, filtro y los “mejores”. Pero no crean que están apadrinados desde allá, como dijeron malas lenguas de los que llegaron al arbitraje nacional. Lo cierto es que, según los del gremio, en esta vuelta se fueron el 90 por ciento de los aspirantes locales. Pasaron los de fuera: Diego Maestro, asesor de la secretaria ejecutiva del INE; Diego Cortés, politólogo vocal; Juan Francisco Mariscal, vocal… y la lista sigue. ¿Casualidad? Quién sabe, pero el 90 por ciento es mucho. Mientras tanto, Jalisco espera a su nuevo presidente electoral. Ojalá no necesite GPS para llegar.
Que el titular de la Secretaría de Transporte de Jalisco, David Zamora, sostuvo una reunión con la presidenta municipal de El Salto, Nena Farías, para dar seguimiento a proyectos de infraestructura en el municipio, entre ellos alumbrado público, colectores pluviales y sanitarios, una planta de tratamiento y la rehabilitación del puente de la presa de Las Pintas. Luego de que con el otro Zamora sacaran chispas e hicieran corto circuito, esta vez se puso la luz verde y avanzaron de cara a la reestructuración del transporte público en la Zona Metropolitana de Guadalajara, cuyos detalles se darán a conocer próximamente.
Que la American Chamber of Commerce llamó al alcalde de Chapala, Alejandro Aguirre, para conocer su plan “Chapala 2030”. Buscan identificar municipios con condiciones para atraer inversión: finanzas sanas, seguridad y proyectos claros. El edil presumió mil millones invertidos, deuda controlada y caída del 90 por ciento en delitos. Su presentación fue bien recibida, pero el verdadero termómetro será si las inversiones llegan. Por ahora, buenas intenciones no mueven la economía.
Que urge que Jesús Cortés Aguilar, director de Fiprodefo, eche andar la Norma de Arbolado Urbano. Ya van más de 700 árboles caídos este temporal, y el año pasado superaron los mil. La norma establecerá qué especies plantar y dónde, para acabar con la crisis de árboles derribados en la zona metropolitana.